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Existe un sonido que puede catalogarse como el peor del mundo, y los científicos ya están buscando cómo eliminarlo: el torno del dentista podría tener un nuevo futuro

Al investigar el ruido que produce el torno del dentista, con la ansiedad que causa, los investigadores revelaron por qué afecta a los niños más que a los adultos

Si te toca una consulta con el odontólogo y sientes ansiedad, tu consuelo es que a casi todos nos sucede lo mismo. De hecho, esa ansiedad tiene nombre: odontofobia. Y es un problema real porque hay personas que descuidan su higiene dental a causa de ello. Para una dentista es esa una misión: acabar con el disparador de la ansiedad, que es el horrible ruido del torno dental. 

Tomomi Yamada es dentista de la Facultad de Odontología de la Universidad de Osaka, y junto a sus colegas ha investigado la aerodinámica de los tornos dentales y cómo perciben ese sonido agudo los pacientes de distintas edades. Su objetivo es diseñar un torno que disminuya ese ruido al tiempo de mantener la función del instrumento.

El problema del ruido

“Empecé investigando materiales dentales pero vi que casi nadie, ni siquiera los dentistas, se ocupaba científicamente de este problema del sonido”, declaró Yamada para la Sociedad Acústica de EE.UU.  Presentó ayer su investigación durante la Sexta Reunión Conjunta de la Sociedad Acústica de EE.UU. y la Sociedad Acústica de Japón, en Honolulu, Hawái.

El equipo utilizó una supercomputadora para hacer simulaciones aeroacústicas a gran escala. La aeroacústica estudia el sonido que crea el flujo de aire y su influencia. Las simulaciones les permitieron visualizar y estudiar el movimiento del aire que pasa por el torno y lo rodea, creando el ruido, gracias al aire comprimido y la rotación a unas 320.000 revoluciones por minuto.

“Nuestra investigación mostró que no basta con aminorar el ruido del torno para que sea menos desagradable. Lo que realmente importa es mejorar la calidad de ese sonido”, dijo Yamada.

Es peor para los niños

Yamada y sus colegas también investigaron el efecto psicológico del sonido del torno dental en niños y en adultos (imagínate ser voluntario para oír el ruido del torno dental aunque no haga falta). El ruido de pesadilla puede llegar a casi 20 kilohertz, y el estudio reveló que para los niños suena más fuerte y desagradable que para los adultos.

“Esto indica que el miedo de los niños al ruido del torno dental no es solamente psicológico sino también de naturaleza fisiológica”, explicó la llamada. “En verdad, los niños oyen esos sonidos de manera diferente, por lo que el miedo al tratamiento dental es una auténtica respuesta sensorial y no solo imaginación”. Es decir que hay justificación para que sus hijos finjan enfermarse justamente el día en que tienen que ir a ver al dentista.

En este contexto, el equipo intenta mejorar la geometría de las hojas  y el puerto de salida de aire del torno para reducir el ruido pero manteniendo las funciones. Tendrán que encontrar el equilibrio justo entre el rendimiento y la seguridad para que la industria dental lo acepte, porque un torno dental que haga menos ruido no será necesariamente un torno efectivo.

“En el futuro esperamos trabajar con fabricantes mediante sociedades entre la academia y la industria para avanzar hacia la comercialización cuando hayamos completado todo el proceso requerido de pruebas de regulaciones y durabilidad”.

¡Esperemos que llegue el momento de no tener que usar audífonos con música de rock a todo volumen cuando nos sentamos en el sillón del dentista!

Este artículo ha sido traducido de Gizmodo US por Romina Fabbretti. Aquí podrás encontrar la versión original.

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