SpaceX se apresta a lanzar la iteración más grande y potente de su supercohete de peso pesado. El Starship V3 es el vehículo de lanzamiento más potente y de mayor tamaño que se haya construido y su debut tendrá un impacto transformador en la industria de los vuelos espaciales comerciales – siempre y cuando no explote.
Hay que admitir que el recorrido del cohete a la plataforma de lanzamiento tuvo sus altibajos. En la prueba de pre-lanzamiento de noviembre explotó el propulsor, y en abril se incendió uno de los motores Raptor 3. Tomando en cuenta el enorme salto tecnológico entre el Starship V2 y el V3, es entendible que SpaceX tuviera algunos problemas. Pero ahora la compañía se siente confiada porque ha resuelto los impedimentos y obstáculos, y apunta a lanzar el Starship V3 por primera vez durante una ventana de tiempo que comienza a las 6.30 p.m. hora del este de EE.UU. del 19 de mayo.
Antes del lanzamiento, SpaceX compartió detalles sobre las actualizaciones que han posicionado a su cohete en una categoría propia. Te contamos 3 razones por las que el Starship V3 cambiará las reglas de juego en materia de vuelos espaciales.
1. Más capacidad de carga
El propulsor Super Pesado está equipado con 33 motores Raptor 3 que en conjunto producirán unos 9 millones de kg de propulsión en el despegue, según SpaceX. Es casi un 10% más potente que la generación anterior de propulsores Superpesados. La etapa superior del V3 está equipada con seis de estos motores que en conjunto producen una fuerza de impulso de más de 1,6 millones de kg.
Full duration and full thrust 33-engine static fire with Super Heavy V3 pic.twitter.com/vUJTqoHEZy
— SpaceX (@SpaceX) May 7, 2026
Eso significa que el Starship V3 tiene mucha más capacidad de carga. El cohete está diseñado para cargar 100 toneladas de carga a la baja órbita terrestre, en tanto que el Starship 2 podía cargar 35 toneladas. Es un aumento que reduciría drásticamente la cantidad de lanzamientos que requieren las grandes misiones, con lo que SpaceX y sus socios podrían llevar satélites más grandes, módulos espaciales, alunizadores y carga pesada a la órbita. Con el tiempo la capacidad para llevar más masa en cada vuelo reduciría los costos de lanzamiento y abriría las puertas a misiones que hoy son demasiado costosas.
SpaceX también actualizó varias cosas para respaldar el desempeño y rendimiento general. El Super Heavy V3 tiene un tubo de transferencia de combustible que se rediseñó para una ignición simultánea de motores y más rápida en los encendidos de despegue y aterrizaje. También se modificó la popa del cohete (donde van montados los motores) para mejor protección contra el calor y una integración más ajustada para sus sistemas de computadoras, energía y transferencia de combustible.
2. Optimizado para reutilización rápida
SpaceX espera eventualmente lanzar miles de Starships al año, y el diseño del V3 presenta varios aspectos para ese fin. La combinación de una más rápida reutilización y mayor capacidad de carga disminuiría drásticamente los costos de lanzamiento por kilo de carga.
The first grid fin for the next generation Super Heavy booster. The redesigned grid fins are 50% larger and higher strength, moving from four fins to three for vehicle control while enabling the booster to descend at higher angles of attack. pic.twitter.com/Nc6bavBHD8
— SpaceX (@SpaceX) August 13, 2025
El V3 Super Heavy tiene un sistema integrado de etapas calientes que reemplaza a la anterior sección protectora entre etapas que era de único uso. El Starship usa una maniobra diferente para la separación de etapas y cuando los motores de la etapa superior se encienden antes de que se apaguen del todo los motores del propulsor. Así, en lugar de depender de una estructura descartable para proteger al propulsor del encendido de los motores de la etapa superior, el sistema ahora está integrado en el propulsor y reduce la cantidad de partes que se pierden con cada misión, reduciendo también la necesidad de reparaciones posteriores al vuelo.
SpaceX también modificó las aletas del propulsor del V3 para optimizar la posibilidad de la reutilización. La primera etapa tendrá tres aletas en lugar de cuatro, y cada aleta es 50% más grande y resistente, según indica SpaceX. Son estructuras en forma de enrejado que ayudan a dirigir al Super Heavy de regreso a Tierra de manera precisa, de modo que se pueda recuperar el propulsor para que SpaceX vuelva a utilizarlo varias veces.
En cuanto a la etapa superior ,SpaceX realizó varios cambios de diseño simplificando sistemas para permitir una rápida reutilización, reduciendo los componentes expuestos y afinando la forma en que el vehículo gestiona el combustible, el calor, y el control en vuelo. Son actualizaciones que deberían reducir el riesgo de daños, acortando el tiempo transcurrido entre una misión y la siguiente.
Tanto la etapa superior como el Super Heavy tendrán “capacidades aviónicas avanzadas diseñadas para una mayor tasa de vuelos, plena capacidad de reutilización, y mayor confiabilidad”, informó SpaceX. Hay unas 60 unidades aviónicas a medida en estos dos vehículos, integrando baterías, inversores y distribuciones eléctricas de alto voltaje en empaques únicos. En conjunto, producen 9 megavatios de potencia pico en todo el cohete.
3. Reabastecimiento de combustible en órbita

El Starship V3 es el cohete que eventualmente utilizará SpaceX para experimentar con el reabastecimiento de combustible en órbita, algo esencial en misiones a la Luna y más allá. Ninguna compañía o agencia espacial ha intentado esto con anterioridad. SpaceX necesita demostrar la capacidad de reabastecer de combustible a su Starship V3 mientras está en órbita, ya que la NASA planea utilizar una versión modificada de la etapa superior del cohete como alunizador para el programa Artemis.
El Starship V3 está equipado con un conjunto de sistemas diseñados para el acoplamiento, transferencia y gestión de combustible entre dos Starships mientras están en el espacio. Los ingenieros han sumado cuatro acopladores al costado de la etapa superior y conexiones para alimentación de propelente para la transferencia de propelente entre vehículos.
Para mantener estables los propelentes criogénicos durante la transferencia, el cohete tiene un sistema que gestiona las interacciones de combustible con los motores durante largos acoplamientos en el espacio. Los nuevos sensores de radiofrecuencia de precisión brindarán mediciones precisas de los niveles de propelente en la microgravedad durante el reabastecimiento en órbita.
Este logro no solo permitiría la exploración del espacio profundo, sino que reduciría también los costos de lanzamiento y mejoraría la duración de las misiones. SpaceX es hoy la compañía mejor posicionada para la demostración de reabastecimiento de combustible en órbita en los próximos años, pero primero tiene que validar el diseño del Starship V3 y aumentar la frecuencia de lanzamientos.
Eso podría llevar un tiempo. Como ya se vio con el Starship V2, lanzar un cohete de tamaño y potencia sin precedentes es algo que tiene sus inconvenientes. Pero si el lanzamiento del Starship V3 avanza tal como se espera, SpaceX podría dar inicio a una nueva era en vuelos espaciales.