A pesar d ellos cuestionables beneficios en la pérdida de peso y la propensión todavía no comprendida del todo a causar urticarias extrañas, la dieta cetogénica o dieta keto sigue siendo tema de fe entre los que van a los gimnasios, los influencers del fitness, y los nerds ambiciosos que esperan algún día parecerse a algún personaje de Marvel.
Los defensores de la dieta keto se enfrentaron a un obstáculo importante en marzo, cuando se retiró un estudio revisado por expertos que causó controversias, y que ahora forma el centro de un detallado informe de Avery Orrall en Retraction Watch, organización de noticias científicas sin fines de lucro.
El estudio que se acaba de retirar afirmaba que la acumulación de placa arterial registrada en los sistemas circulatorios de 100 participantes sanos después de seguir la dieta cetogénica no tenía relación con los elevados niveles de colesterol que se vinculan con la estrategia de pérdida de peso keto, de bajos carbohidratos y mayor contenido graso. Naturalmente, estos resultados eran contraintuitivos y despertaron un gran debate desde que se publicó el estudio en el Journal of the American College of Cardiology: Advances, el 7 de abril de 2025.
“Un desastre colectivo”
E investigador de metabolismo de UC Berkeley Kevin Klatt le había dicho entonces a Wired que el debate era “un lío colectivo” exacerbado por la habilidad en redes sociales del coautor del estudio, el emprendedor Dave Feldman, “que no tenía conocimientos biomédicos”.
Los profesionales médicos que hablaron con Retraction Watch fueron más duros todavía en su evaluación. Michael Mindrum, especialista en medicina interna y profesor adjunto de la Universidad de Dalhousie, describió a Feldman y a su coautor Nochillas Norwitz como “influencers en redes sociales que intentarán encajar en su narrativa cualquier dato que aparezca”.
“Una cantidad de anomalías”
Norwitz es médico y estudió en Harvard y Oxford, y se le acreditó el retiro de la publicación del estudio. Afirmó en Substack que él y sus colegas le habían pedido a la publicación que retiraran el artículo después de que Feldman llevara a cabo “un análisis más profundo, encontrando cantidad de anomalías”.
Sin embargo, sus críticos habían estado alegando que “seleccionaba” datos para informar métodos estadísticos cuestionables desde casi el principio mismo, incluyendo una carta publicada por el JACC: Advances, a un mes de publicar el estudio. Según los autores de la carta, investigadores de salud pública Miguel López-Moreno y José Francisco López Gil, el estudio parecía usar grupos de control cuestionablemente serios frente a su población de gente que seguía la dieta keto “a menudo con subgrupos muy reducidos, p.ej. n=17).
Pero Nowitz, Feldman y otros miembros del equipo no se han asustado por eso y ya publicaron un trabajo que vuelve a analizar los datos del estudio que se ha retirado, y hoy promocionan su investigación keto en X.com.