La medalla de bronce en la categoría Mariposas, pertenece a esta toma de una libélula sobre una brizal de hierba, secando sus alas. La libélula está iluminado por el sol de la mañana en el fondo.
El telescopio espacial de la ESA abandonó durante 26 horas su misión habitual para observar el bulbo galáctico. La imagen resultante permitirá estudiar estrellas, polvo cósmico y planetas situados a miles de años luz.
Durante décadas se creyó que la evolución humana avanzó de forma lenta y constante. Sin embargo, una nueva investigación revela que algo extraordinario ocurrió hace millones de años, un cambio que transformó a nuestros antepasados y podría explicar una de las grandes ventajas que definieron el rumbo de nuestra historia.
Las observaciones de DESI han reforzado los indicios de que la energía oscura podría evolucionar con el tiempo. Algunos físicos creen que la explicación puede encontrarse en una interacción con la materia oscura y, quizá, en una dimensión adicional escondida en la estructura del universo.
Una nueva hipótesis plantea que diminutas partículas minerales pudieron desempeñar un papel mucho más importante de lo imaginado en el surgimiento de las primeras formas de vida en la Tierra.
Durante más de un siglo, unos fósiles guardados en un museo ocultaron una historia sorprendente. Una nueva investigación reveló detalles inesperados sobre una criatura colosal que habitó nuestro planeta cuando la vida terrestre apenas comenzaba a abrirse camino, cambiando la visión de los científicos sobre una época remota.
Un estudio publicado en PNAS analizó 386 fósiles de 21 especies de homíninos con modelos bayesianos y llegó a una conclusión que contradice la visión más extendida: pertenecer al género Homo no garantizaba un cuerpo más grande. El aumento de tamaño significativo llegó tarde, con el Homo erectus hace unos 2 a 2,5 millones de años, mientras que el Homo habilis seguía siendo tan pequeño como sus predecesores