Cuando pensamos en auroras, imaginamos luces verdes y violetas ondulando sobre los polos terrestres. Durante mucho tiempo se creyó que Marte, al carecer de un campo magnético global, no podía producir fenómenos similares. Sin embargo, las misiones espaciales de las últimas décadas demostraron que el planeta rojo también brilla… aunque de una forma mucho más sutil y reveladora.
Marte sí tiene auroras, pero no como las de la Tierra
Durante años, la ausencia de un campo magnético global llevó a pensar que Marte no podía generar auroras. Esa idea cambió a partir de los datos enviados por la sonda Mars Express de la Agencia Espacial Europea, y más tarde por la misión MAVEN de la NASA.
Estas misiones confirmaron que Marte experimenta auroras, aunque muy distintas de las terrestres: son más débiles, irregulares y, en su mayoría, invisibles al ojo humano.
Un planeta sin escudo magnético… pero no del todo
A diferencia de la Tierra, Marte perdió su campo magnético global hace miles de millones de años. Sin embargo, conserva campos magnéticos locales atrapados en su corteza, especialmente en el hemisferio sur. Estos restos, conocidos como magnetismo cortical, son huellas fósiles de un antiguo escudo planetario.
Global Aurora at Mars
Date: 06-10-2017
A strong solar event last month triggered intense global aurora at Mars. Before (left) and during (right) the solar storm, these projections show the sudden increase in ultraviolet emission from martian aurora, more than 25 times brighter pic.twitter.com/TRjt7JAl1I— Astronomy (@AstroMindBot) December 31, 2025
En esas regiones concretas, la interacción con el viento solar permite que se produzcan algunos tipos de auroras marcianas.
Los tres tipos de auroras en Marte
Los científicos han identificado tres formas principales de auroras en Marte:
Auroras discretas
Son las más parecidas a las terrestres, aunque mucho más débiles. Aparecen cerca de regiones con magnetismo cortical, no están limitadas a los polos y solo se detectan en el ultravioleta.
Auroras difusas
Descubiertas en 2015 por MAVEN, cubren todo el planeta, incluso el ecuador. Se producen cuando partículas solares muy energéticas impactan directamente en la atmósfera marciana, mostrando lo expuesto que está Marte al viento solar.
Auroras de protones
Se originan cuando protones del Sol atraviesan la atmósfera y emiten luz ultravioleta. No dependen del magnetismo local y reflejan una interacción directa entre el Sol y Marte.
Por qué no pueden verse desde la superficie
Aunque existan, ninguna aurora marciana sería visible para un astronauta sin instrumentos. Son extremadamente débiles y se manifiestan principalmente en longitudes de onda ultravioleta, invisibles para el ojo humano.
En otras palabras: bajo el cielo nocturno de Marte no habría cortinas verdes danzando, aunque el fenómeno esté ocurriendo sobre nuestras cabezas.
Marte conservó sus océanos hasta que ocurrió el evento definitivo: la desaparición de su campo magnético.
El líquido hierro-azufre-hidrógeno del núcleo formó corrientes convectivas a medida que el azufre se separaba del hidrógeno, formando un campo magnético protector. pic.twitter.com/I0w1BKe4uz
— Universo Recóndito (@UnvrsoRecondito) January 19, 2024
Lo que las auroras revelan sobre la historia de Marte
Más allá de lo visual, las auroras son una herramienta clave para la ciencia planetaria. Permiten comprender cómo Marte perdió gran parte de su atmósfera, de qué manera el viento solar erosiona planetas sin protección magnética y qué riesgos podrían enfrentar futuras misiones humanas.
Cada destello ultravioleta es una pista sobre cómo Marte pasó de ser un mundo potencialmente habitable a un planeta frío y seco.
Un cielo que también cuenta una historia
Marte no deslumbra con auroras visibles como la Tierra, pero su cielo sigue brillando de forma silenciosa. En esa luz invisible se esconde la memoria de su pasado climático y una lección fundamental sobre la fragilidad de los planetas rocosos.