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Hay un asteroide del tamaño de un pequeño planeta oculto en algún lugar del sistema Solar

Cristales de Anfíboles encontrados al analizar el fragmento del meteorito de Almahata Sitta.
Cristales de Anfíboles encontrados al analizar el fragmento del meteorito de Almahata Sitta.
Imagen: NASA/USRA/Lunar and Planetary Institute

Es bastante lógico pensar que no conocemos todos los asteroides que hay en el Sistema Solar, pero ¿es posible que hayamos pasado por alto uno tan grande que puede ser considerado un pequeño planeta como Ceres? Eso es precisamente lo que dice un estudio tras analizar un fragmento de meteorito.

El meteorito de Almahata Sitta (2008 TC-3 por su denominación oficial) fue una roca de 80 toneladas y 4,1 metros de diámetro que se desintegró en la atmósfera a unos 37 km de altura sobre el desierto de Nubia, en Sudán, en el año 2008. La explosión cubrió la arena de valiosos fragmentos de meteorito.

En total se recuperaron cerca de 600 fragmentos de entre uno y 10 cm. Esos fragmentos han sido de vital importancia para la ciencia porque el meteorito del que procedía era de condrita carbónica, un tipo de roca cuya formación se remonta a las primeras etapas del Sistema Solar.

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Un equipo de científicos ha logrado hacerse con una diminuta pieza de 50 miligramos del 2008 TC-3 para su estudio. Los resultados del análisis acaban de publicarse en la revista Nature y son fascinantes. Lo que los investigadores han encontrado son muestras de anfíboles, un grupo muy concreto de silicatos. La presencia de esos minerales cuenta una historia muy concreta, porque los anfíboles solo se forman bajo condiciones muy prolongadas de presión y solo en presencia de agua.

Los anfíboles son muy raros de encontrar en un meteorito. De hecho hasta ahora solo habían aparecido en un meteorito conocido, el de Allende que cayó sobre Chihuahua en 1969. Lo que significa la presencia de estos minerales es que el meteorito de Almahata Sitta era solo el fragmento de un objeto mucho mayor. Para que se den las condiciones necesarias para que se formen anfíboles, los investigadores calculan que ese objeto tiene que ser un asteroide de entre 640 y 1.800 km de diámetro. Eso sitúa al objeto en el rango de lo que conocemos como planetas enanos. Ceres, por citar la referencia más inmediata en esa categoría, tiene 945km de diámetro.

Ceres es muy difícil de observar desde la Tierra debido a su pequeño tamaño y ausencia de brillo. Si sabemos mucho sobre él es gracias a que lo visitó la sonda Dawn. La existencia de un asteroide tan grande como Ceres no es algo para nada imposible. [Sci-News]

Editor en Gizmodo, fotógrafo y guardián de la gran biblioteca de artículos. A veces llevo una espada.

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