La inteligencia artificial ya entró en los estudios
Hollywood mantiene una relación aparentemente contradictoria con la inteligencia artificial. Actores, guionistas y técnicos advierten sobre el riesgo de perder empleos, mientras los estudios reclaman que sus películas y personajes no sean utilizados sin autorización para entrenar modelos generativos.
Al mismo tiempo, esas mismas compañías están construyendo equipos internos para utilizar la tecnología en sus propias producciones. Un relevamiento de Los Angeles Times analizó las vacantes públicas de Disney, Universal, Paramount, Warner Bros., Sony, Netflix y Amazon MGM Studios disponibles a finales de junio de 2026.
De aproximadamente 250 puestos, cerca de 30 estaban relacionados con inteligencia artificial. La proporción supera el 10% y muestra que la adopción ya no se limita a experimentos aislados.
La IA llega a los efectos visuales, el sonido y el doblaje
Las búsquedas laborales muestran dos estrategias diferentes. Disney, Netflix y Amazon pretenden introducir la IA directamente en los procesos creativos y técnicos. Universal, Paramount, Warner Bros. y Sony concentran más aplicaciones en marketing, distribución y análisis de audiencias.
Amazon MGM Studios, por ejemplo, buscaba un ejecutivo principal encargado de impulsar la adopción de herramientas de IA en sus producciones originales. La compañía también creó un equipo denominado AI Studios para desarrollar capacidades aplicadas al cine y la televisión.
En Disney, varias vacantes estaban relacionadas con investigación, animación y efectos visuales. Skywalker Sound buscaba profesionales para desarrollar sistemas de aprendizaje automático capaces de trabajar con separación de fuentes sonoras, procesamiento del habla y transferencia de voces.
Esto no significa necesariamente que una máquina vaya a componer una película completa. Las herramientas pueden utilizarse para aislar diálogos, corregir iluminación, eliminar elementos de una escena, crear multitudes digitales o acelerar tareas que tradicionalmente requieren muchas horas de posproducción.
Netflix hizo una apuesta de 587 millones de dólares
Uno de los movimientos más significativos llegó de Netflix. En marzo de 2026, la plataforma compró InterPositive, una empresa de tecnología cinematográfica fundada por Ben Affleck para desarrollar herramientas de IA destinadas a los equipos de producción.
Netflix incorporó a toda la plantilla de la compañía y mantuvo a Affleck como asesor sénior. La empresa presentó la operación como una inversión en tecnología dirigida por creadores y destinada a conservar a los cineastas en el centro de las decisiones.
Una documentación financiera reveló posteriormente que Netflix pagó 587 millones de dólares en efectivo. Las herramientas de InterPositive estaban diseñadas para resolver problemas como planos ausentes, fondos incompletos o errores de iluminación sin retirar el control artístico a los profesionales.
Some in Hollywood described AI use as the new cosmetic surgery, where everyone knows it is happening, but few will admit to it. Read more https://t.co/Ag440AgpeS pic.twitter.com/2leEFlExz9
— LAT Entertainment (@latimesent) July 27, 2026
Los estudios todavía no buscan guionistas ni actores artificiales
Ninguna de las vacantes identificadas por el relevamiento estaba destinada específicamente a escribir guiones completos o crear actores sintéticos. La mayoría apuntaba a construir herramientas técnicas, automatizar tareas y proteger la propiedad intelectual de los estudios.
Ese detalle no elimina la preocupación laboral. Una herramienta que reduce costes o tiempos también puede disminuir la cantidad de personas necesarias para terminar una producción, aunque no reemplace formalmente a un actor o guionista.
Los sindicatos intentan marcar los límites
SAG-AFTRA aprobó en junio de 2026 un nuevo convenio para cine, televisión y plataformas. El acuerdo recibió el respaldo del 91,42% de los votos e introdujo restricciones adicionales sobre intérpretes sintéticos y réplicas digitales generadas mediante IA.
El contrato entró en vigor el 1 de julio de 2026 y se extenderá hasta el 30 de junio de 2030. El sindicato sostiene que estas reglas buscan garantizar que las interpretaciones humanas continúen siendo la norma y que los personajes sintéticos sean una excepción controlada.
Hollywood no está rechazando completamente la inteligencia artificial. Está intentando apropiarse de sus beneficios sin perder el control sobre sus obras ni provocar una nueva rebelión laboral. La tecnología ya está dentro de los estudios; la verdadera discusión es hasta dónde podrán utilizarla antes de que una herramienta de apoyo empiece a sustituir a quienes hacen las películas.