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Ciencia

Huesos de acero: qué tienen en común quienes nunca se rompen nada

Desde la genética hasta la alimentación y el ejercicio, diversos factores explican por qué algunas personas jamás sufren fracturas óseas. Especialistas de Mayo Clinic y del Hospital Italiano detallan cómo mantener los huesos fuertes durante toda la vida y prevenir lesiones.
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La fortaleza de los huesos no depende del azar. Mientras algunas personas parecen tener una estructura “inquebrantable”, otras son más propensas a sufrir fracturas incluso ante golpes leves. Detrás de estas diferencias se esconden factores genéticos, hormonales y de estilo de vida, que determinan la densidad y resistencia ósea desde la infancia hasta la vejez.

Entender por qué algunas personas nunca se fracturan los huesos ayuda a diseñar hábitos y estrategias para proteger la salud ósea durante toda la vida.

Genética y herencia: una base que marca la diferencia

El doctor Suhail Hussain, especialista en salud ósea, señala que parte de la fortaleza de los huesos es hereditaria. La forma, tamaño y densidad mineral ósea se transmiten genéticamente, lo que explica por qué en algunas familias las fracturas son excepcionales y en otras más frecuentes.

La Royal Osteoporosis Society confirma que si uno de los padres sufrió fractura de cadera, los hijos tienen mayor riesgo de fracturas similares. Esto se debe a patrones hereditarios en la estructura ósea, el metabolismo del calcio y la respuesta hormonal.


Alimentación: el rol del calcio y la vitamina D

Según Mayo Clinic, la dieta es el pilar más importante para mantener huesos fuertes.
El calcio, presente en lácteos, sardinas, salmón, tofu y vegetales verdes, es esencial para formar la matriz ósea. Sin embargo, sin suficiente vitamina D (producida por exposición solar o presente en pescados grasos y huevos), el cuerpo no puede absorberlo correctamente.

Huesos de acero: qué tienen en común quienes nunca se rompen nada
© FreePik

Recomendaciones diarias:

  • Adultos de 19 a 50 años: 1.000 mg de calcio y 600 UI de vitamina D.

  • Mujeres mayores de 51 años y hombres mayores de 71: 1.200 mg de calcio y 800 UI de vitamina D.

Una nutrición equilibrada, junto con la exposición moderada al sol, fortalece la estructura ósea y reduce el riesgo de fracturas.


Ejercicio: la mejor medicina preventiva

El movimiento estimula la formación de hueso nuevo. Actividades que implican soporte de peso, como caminar, correr, bailar o subir escaleras, estimulan a las células óseas llamadas osteoblastos.

El Hospital Italiano de Buenos Aires recomienda al menos 30 minutos diarios de ejercicio moderado para adultos, y una hora para niños y adolescentes. En mayores, ejercicios de equilibrio y fuerza ayudan a prevenir caídas, una de las principales causas de fracturas.


Tabaco, alcohol y medicamentos: los enemigos silenciosos

El tabaco interfiere en la absorción de calcio y reduce los niveles de estrógeno, una hormona esencial para los huesos.
El exceso de alcohol también disminuye la formación ósea y aumenta el riesgo de caídas.

Ciertos medicamentos, como los corticoides, los tratamientos hormonales para cáncer o los inhibidores de la bomba de protones, pueden debilitar los huesos si se utilizan por largo tiempo. Consultar siempre al médico es clave para ajustar dosis o incorporar suplementos.

Prevención y control médico

Los especialistas recomiendan realizar densitometrías óseas a mujeres mayores de 65 años y hombres mayores de 70, o antes si existen factores de riesgo. Este estudio permite detectar osteopenia u osteoporosis antes de que ocurran fracturas.

Asimismo, mantener un entorno seguro en casa (pisos despejados, buena iluminación, calzado adecuado) y revisar la vista o medicación previene caídas accidentales.


 En resumen: por qué algunos nunca se fracturan

Quienes nunca han sufrido una fractura combinan una genética favorable con hábitos protectores:

  • Heredan una alta densidad ósea.

  • Mantienen una alimentación rica en calcio y vitamina D.

  • Practican ejercicio regular con carga de peso.

  • Evitan tabaco y alcohol.

  • Controlan sus niveles hormonales y revisan su salud ósea periódicamente.

En cambio, el sedentarismo, la mala dieta y la falta de prevención aceleran la pérdida de masa ósea y aumentan el riesgo de fracturas con la edad

Los huesos fuertes no son solo cuestión de suerte: son el resultado de una interacción entre genética y estilo de vida. Con una dieta adecuada, ejercicio, prevención y control médico, es posible mantener una estructura ósea sólida y evitar fracturas incluso en edades avanzadas.

Fuente: Infobae.

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