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Ciencia

Japón acaba de lograr algo que llevaba años persiguiendo. Extraer tierras raras del fondo marino para depender menos de China

Una misión científica a casi 6.000 metros de profundidad ha recuperado lodo rico en tierras raras dentro de aguas japonesas. El hallazgo apunta a un giro estratégico en la geopolítica de los minerales críticos.
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Japón ha dado un paso que parecía reservado al futuro. Por primera vez, el país ha logrado extraer sedimentos ricos en tierras raras desde el fondo marino a una profundidad cercana a los 6.000 metros, en una operación que el propio gobierno ha calificado como un hito mundial. Más allá del logro técnico, el mensaje es claro: reducir la dependencia de China en uno de los recursos más sensibles del siglo XXI.

Una misión a las profundidades del Pacífico

Japón acaba de lograr algo que llevaba años persiguiendo. Extraer tierras raras del fondo marino para depender menos de China
© SIP/Japan Agency for Marine-Earth Science and Technology.

La operación fue llevada a cabo por el buque científico de perforación Chikyu, durante una expedición iniciada en enero hacia la isla de Minami Torishima, una remota zona del Pacífico que se encuentra dentro de la zona económica exclusiva de Japón. El primer lote de sedimentos fue recuperado el 1 de febrero, según confirmó la Agencia de Ciencia y Tecnología Marina-Terrestre del país.

Las autoridades aún analizan la cantidad exacta de tierras raras presentes en el material extraído, pero el portavoz gubernamental Kei Sato no dudó en calificar la misión como “un logro significativo tanto en términos de seguridad económica como de desarrollo marítimo integral”.

Un tesoro mineral bajo el océano

Las expectativas no son menores. Estimaciones citadas por el diario Nikkei señalan que el área alrededor de Minami Torishima podría albergar más de 16 millones de toneladas de tierras raras, lo que la convertiría en la tercera mayor reserva conocida del planeta.

Investigadores japoneses ya habían identificado en la década de 2010 concentraciones anómalamente altas de estos minerales en los sedimentos marinos de la región. Desde entonces, el país ha invertido en proyectos de innovación estratégica para comprobar si esa riqueza podía transformarse en una fuente real de suministro.

Reducir la dependencia de China

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© SIP/Japan Agency for Marine-Earth Science and Technology.

El trasfondo geopolítico es imposible de ignorar. China controla actualmente la mayor parte de la producción global de tierras raras pesadas, esenciales para sectores como la defensa, los vehículos eléctricos, la fabricación de imanes de alto rendimiento y la electrónica avanzada.

La primera ministra Sanae Takaichi subrayó que la operación representa “un primer paso hacia la industrialización de tierras raras de producción nacional en Japón”. El objetivo, afirmó, es construir cadenas de suministro resilientes y evitar una “dependencia excesiva de un país en particular”.

Las tensiones entre Tokio y Pekín se han intensificado en los últimos meses, especialmente tras declaraciones de Takaichi sobre una posible respuesta japonesa ante un escenario de conflicto en Taiwán. China ya ha respondido suspendiendo exportaciones de bienes de doble uso con posibles aplicaciones militares, lo que ha alimentado el temor a futuras restricciones sobre minerales estratégicos.

Qué está en juego con las tierras raras

Las tierras raras agrupan 17 elementos difíciles de extraer y procesar, pero imprescindibles para la economía moderna. Se utilizan en turbinas eólicas, baterías, sistemas de guiado de misiles, satélites y tecnologías de defensa. Estados Unidos, consciente de su importancia, ha ampliado recientemente su lista de minerales críticos hasta los 50 elementos.

Japón quiere demostrar que es posible completar toda la cadena de valor, desde la extracción submarina hasta la separación y el refinamiento. Según el secretario adjunto del Gabinete, Masanao Ozaki, el programa busca validar la viabilidad industrial completa del proceso.

El dilema ambiental bajo el mar

Japón acaba de lograr algo que llevaba años persiguiendo. Extraer tierras raras del fondo marino para depender menos de China
© X / @REDSOCIALTV1.

El avance no está exento de controversia. La minería en aguas profundas despierta preocupación entre ambientalistas, que advierten sobre posibles daños irreversibles a ecosistemas marinos poco conocidos y al propio suelo oceánico.

La Autoridad Internacional de los Fondos Marinos trabaja en la elaboración de un código global para regular estas actividades fuera de aguas nacionales, en un contexto de creciente presión geopolítica y de interés por acelerar la explotación de recursos submarinos.

Un hito con vigilancia incluida

La operación también se ha desarrollado bajo un clima de vigilancia. Las Fuerzas de Autodefensa japonesas han reportado la presencia de buques navales chinos en las cercanías de Minami Torishima, añadiendo una capa de tensión estratégica a una misión científica que, en realidad, marca el inicio de una nueva carrera por los recursos del fondo del océano.

Japón aún no tiene garantizado su futuro mineral. Pero por primera vez, ha demostrado que puede ir a buscarlo donde pocos han llegado.

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