Donald Trump nunca ha sido un gran admirador de los periodistas… a menos que hablen bien de él, claro. Su relación con la prensa probablemente era mucho más llevadera en los días en que la única amenaza que representaba para el país era un reality show que parecía afectar las neuronas. Sin embargo, desde que asumió la presidencia, los medios han sido cada vez más críticos con Trump, y él, en respuesta, ha sido cada vez más agresivo con ellos.
Desde que comenzó su segundo mandato, el magnate ha buscado activamente reducir el acceso tradicional que los medios de comunicación establecidos han disfrutado históricamente. En lugar de periodistas reales, Trump ha preferido rodearse de figuras como Tim Pool: podcasters de infotainment que suelen tener un exceso de opiniones y una escasez de información.
Esta semana, la Casa Blanca cayó aún más bajo en ese frente, organizando una inédita “rueda de prensa de nuevos medios”. Si bien invitar a periodistas de medios pequeños o menos consolidados a la Casa Blanca podría parecer una buena idea, eso no fue lo que hizo la administración. En realidad, en vez de invitar a periodistas de verdad al evento, la Casa Blanca lo llenó de influencers afines, encantados de adular al presidente y hacerle a la secretaria de prensa Karoline Leavitt las preguntas más blandas posibles. Preguntas sin sentido y respuestas igual de vacías de principio a fin.
Leavitt dio inicio al evento alardeando sobre los diversos “logros” de la administración en los últimos 100 años… perdón, quise decir días. “Como prometí en mi primera rueda de prensa en enero, la Casa Blanca de Trump hablará con todos los medios y personalidades, no sólo con los medios tradicionales que históricamente han cubierto esta institución”, declaró Leavitt.
Leavitt dio una de las primeras preguntas a una influencer MAGA, Arynne Wexler, quien comenzó con un tono perfectamente MAGA: “Muchas gracias, Karoline—por recibirnos y por darme la primera pregunta aquí”, dijo Wexler. “Y puedo dar fe de las deportaciones en Florida. Mis conductores de Uber por fin vuelven a hablar inglés, así que gracias por eso”.
También estuvo presente el fantasma de los voceros pasados de la Casa Blanca, Sean Spicer. Por alguna razón, Spicer fue invitado a formar parte del nuevo “grupo de prensa” de medios alternativos, y aprovechó la ocasión para halagar a su antiguo jefe. “Has hecho un trabajo fenomenal al abrir la sala de prensa e incorporar nuevas voces”, dijo Spicer, quien en 2017 ocupó brevemente el cargo de Leavitt antes de ser destituido. “El compromiso del presidente durante la campaña de participar en podcasts largos fue, en mi opinión, extremadamente útil para este nuevo entorno de medios en el que vivimos. Pero muchos conservadores me preguntan: ‘¿Por qué se sienta con gente como Terry Moran de ABC o Jeffrey Goldberg de The Atlantic?’ ¿Cuál es la lógica de premiar a quienes han expresado un desprecio tan vehemente hacia él?”
Leavitt respondió: “El presidente no le teme a nada, y se inspira en la competencia”.
El gobierno también creó recientemente algo llamado “Podcast Row”, un nuevo foro que permite a los “creadores” hacer preguntas a funcionarios gubernamentales mientras transmiten sus programas en vivo desde la Casa Blanca. Las personalidades presentes en este primer evento, que aparentemente será regular, incluyeron a Natalie Winters del pódcast War Room de Steve Bannon y a Breanna Morello, una periodista independiente que trabajó anteriormente en Newsmax.
Ah, y también estuvo este sujeto. Internet lo bautizó rápidamente como “MAGA Draco Malfoy”.
a MAGA influencer in today's White House briefing suggests joe Biden was responsible for rising suicide rates pic.twitter.com/bNZQ8LiNXU
— Aaron Rupar (@atrupar) April 29, 2025