Saltar al contenido
Ciencia

La ciencia pone bajo sospecha a 8 aditivos que millones consumen a diario: podrían aumentar el riesgo cardíaco

Hay conservantes alimentarios que silenciosamente podrían estar elevando la presión sanguínea y el riesgo de sufrir enfermedad cardíaca, según un reciente trabajo de investigación.
Por Ed Cara Traducido por

Tiempo de lectura 3 minutos

Comentarios (0)

La próxima vez que vayas al supermercado tal vez elijas mantenerte lejos de ciertos conservantes. Porque un nuevo trabajo de investigación identifica varios aditivos que están potencialmente vinculados con la salud del corazón y su deterioro. 

Científicos del gobierno de Francia estudiaron junto a otros más los hábitos dietarios informados por más de 100.000 personas de ese país. Encontraron al menos ocho aditivos alimentarios comunes relacionados con un riesgo mayor de sufrir alta presión arterial y enfermedad cardiovascular, en tanto que quienes consumían mayores cantidades de esos aditivos tenían un riesgo más elevado de sufrir estas afecciones. A pesar de que hay que seguir estudiando el tema, los investigadores argumentan que quizá ha llegado el momento de reevaluar si esos ingredientes son seguros.

“Si esto se confirma, los nuevos datos exigen que se reevalúe la regulación sobre el uso de estos aditivos con el fin de mejorar la protección del consumidor”, indica el trabajo publicado el mes pasado en el European Heart Journal.

Los aditivos y la salud humana

Los conservantes se han utilizado desde hace mucho tiempo para mantener los alimentos, evitando que se echen a perder. Pero en los últimos años algunos estudios han sugerido que al menos algunos de los conservantes de uso más común podrían ser riesgosos, más de lo que se creía, para la salud cardiovascular.

Gran parte de los estudios se hicieron en animales, por lo que los investigadores querían entender mejor la situación. Recurrieron a los datos del estudio NutriNet-Santé, un proyecto continuo que sigue de manera proactiva la salud y la dieta de los residentes en Francia. Como parte del proyecto los voluntarios rellenan con regularidad unos cuestionarios sobre su salud, estilo de vida y hábitos dietarios. Los participantes informan sobre eventos importantes como la salud cardíaca, datos que además se verifican con los registros médicos o de su seguro de salud.

Para este estudio los investigadores analizaron la dieta y la salud de 112.395 voluntarios a quienes siguieron durante un promedio de unos ocho años. Se centraron en dos grandes grupos de aditivos conservantes: los antioxidantes para impmmedir que la comida se vuelva rancia o de color marrón, y los aditivos no antioxidantes que impiden que las bacterias y el moho estropeen los alimentos.

Las personas cuyas dietas incluían más conservantes antioxidantes tenían un 22% de aumento en el riesgo de sufrir hipertensión, en comparación con aquellos cuyas dietas tenían niveles más bajos de aditivos antioxidantes, según hallaron los investigadores. De manera similar, quienes comían alimentos con aditivos no antioxidantes tenían un 29% más de riesgo de hipertensión en comparación con quienes ingerían menos, y un 16% de aumento en el riesgo de problemas cardiovasculares como ataques cardiovasculares o cardíacos.

Además, analizaron específicamente 17 de los conservantes más comunes (los que consumían regularmente al menos el 10% de los voluntarios del estudio). De esos conservantes, ocho tenían relación con un mayor riesgo de sufrir hipertensión: sorbato de potasio, metabisulfito de potasio, nitrito de sodio, ácido ascórbico, ascorbato de sodio, eritorbato de sodio, ácido cítrico y extractos de romero. El ácido ascórbico además se relacionaba con un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular.

“Este estudio tiene ciertas limitaciones inherentes, por su diseño observacional. Pero los hallazgos se basan en datos muy detallados y hemos tenido en cuenta otros factores que pueden aumentar o reducir el riesgo de sufrir enfermedad cardiovascular”, dijo la principal autora del trabajo Mathilde Tuvier, una de las líderes del proyecto NutriNet-Santé, y directora de investigaciones del Instituto Nacional Francés de Investigaciones Médicas y de la Salud (Inserm), en declaraciones de la Sociedad Europea de Cardiología, editorial de la publicación. 

Lo que sigue

Se requieren más estudios para confirmar estos resultados, dicen los autores, lo que permitirá entender mejor los mecanismos que subyacen a este potencial perjuicio. Para eso el equipo avanzará con estudios sobre cómo esos aditivos podrían afectar a la inflamación o el microbioma de los intestinos, entre otros factores.

Dicho esto, los autores ya están insistiendo en que las agencias reguladoras de Europa y EE.UU. empiecen a reevaluar los datos sobre esos aditivos. Tal vez, si no es para más que esto, el estudio debería reforzar el concepto de que los alimentos procesados que suelen estar repletos de conservantes deberían comerse con moderación.

«Mientras tanto estos resultados respaldan las recomendaciones actuales de preferir alimentos mínimamente procesados o no procesados, evitando los aditivos innecesarios”», dijo Touvier.

Compartir esta historia

Artículos relacionados