Se acerca la era de la anticoncepción efectiva masculina, y probablemente sea con varias opciones como para que se pueda elegir. Los científicos informaron esta semana que encontraron otra potencial forma de anular de manera segura y temporal la fertilidad masculina.
Los investigadores de la Universidad Cornell detallaron su descubrimiento en un trabajo que se publicó el martes en PNAS. En experimentos con ratones machos se mostró que es posible bloquear momentáneamente la fertilidad con una droga, interfiriendo con el proceso de la meiosis, aspecto crítico de la producción de células viables en el esperma. Estos tratamientos podrían eventualmente ofrecer una forma no hormonal pero duradera de anticoncepción masculina, explicaron los investigadores.
“Reconociendo que se necesitan evaluaciones sólidas de seguridad en el futuro, para cualquier droga que fuese candidata, estos estudios brindan un mapa de ruta para desarrollar nuevas formas de anticoncepción», escribieron en su trabajo.
Bloquear la meiosis
Un embrión sano tiene 46 cromosomas organizados en pares, y cada mitad de ese par proviene de un espermatozoide sano y un óvulo sano. Para que esas células tengan 23 cromosomas, tienen que pasar por la meiosis. En la primera fase de la meiosis una célula madre precursora (espermatozoide u óvulo) con dos conjuntos de 23 cromosomas se divide en dos células con un conjunto cada una. La segunda fase de la miosis es dos copias más de estas células con un conjunto único, lo que da como resultado cuatro células a partir de una precursora (en las hembras solo una de estas células será un óvulo viable).
Las mujeres producen una cantidad limitada de óvulos, y estas células pasan por las etapas iniciales de la meiosis antes de que nazcan siquiera. Pero en los hombres eso no sucede. Sus células madre inician la meiosis durante la pubertad, y se produce nuevo esperma continuamente a partir de estas células de conjunto único a lo largo de su vida. Eso deja abierta la oportunidad para que los anticonceptivos masculinos bloqueen este proceso, según explican los investigadores.
Por lo tanto, decidieron poner a prueba su hipótesis con una droga denominada JQ1. Es una droga que se desarrolló originalmente como tratamiento para el cáncer, y se sabe que mata a las células en la primera etapa de la meiosis. Lo hace al inhibir una proteína específica de los testículos llamada BRDT.
Durante tres semanas los investigadores les dieron dosis de JQ1 a ratones macho, y luego siguieron su fertilidad a l largo del tiempo. Durante el tratamiento hallaron que la droga frenaba por completo la producción de esperma de los ratones sin dañar la pre-meiosis de las células madre. El efecto empezó a disminuir a lo largo de las seis semanas siguientes a que ya no se les suministrara la droga a los ratones, y les llevó unas 30 semanas recuperar del todo su salud reproductiva. Tras eso, los ratones pudieron seguir produciendo crías.
“Muestra que recuperamos la meiosis completa, la función del esperma en su totalidad, y lo más importante, que las crías son completamente normales”, dijo la autora del estudio Paula Cohen, directora del Centro de Ciencias Reproductivas Cornell, en declaraciones de la universidad.
El futuro del control de la natalidad en varones
El estudio de este equipo solo busca demostrar un concepto. Probablemente la droga JQ1 no se desarrolle para el control de la natalidad, ni se utilice otra droga aprobada debido a su corto período de efectividad y posibles efectos colaterales neurológicos. Sin embargo, los resultados apuntan a que habría otro método viable de anticoncepción masculina fuera de las vasectomías o los condones. Los autores de este estudio ya están trabajando en otros tratamientos potenciales que tendrían como propósito bloquear la meiosis del esperma de manera segura.
Hay varios anticonceptivos masculinos en desarrollo, incluyendo tratamientos que se están probando en ensayos clínicos en sus últimas etapas. Pero tal como sucede con la anticoncepción femenina, será importante tener disponibles varias opciones, en especial porque algunos hombres podrían no responder bien, o preferir los tratamientos hormonales que más cerca están de ser aprobados en el futuro cercano.
Con algo de suerte, muchas de estas drogas o intervenciones estarán ya en el mercado en la próxima década aproximadamente.