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Ciencia

La ciudad más alta del planeta no es un lugar para vivir mucho tiempo. Está en Latinoamérica y guarda un récord que pocos envidiarían

Sin dudas, desafía al cuerpo humano y a la lógica de la vida urbana. A más de 5.000 metros de altitud, con temperaturas bajo cero, minería precaria y violencia creciente, sus habitantes apenas alcanzan una esperanza de vida de 35 años.
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En las alturas donde el oxígeno se vuelve un bien escaso, La Rinconada se alza como la ciudad más alta del mundo. Miles de personas llegan atraídas por el oro, pero lo que encuentran es un entorno hostil: frío extremo, precariedad absoluta y una violencia que deja una marca imborrable.

Una economía marcada por el oro y el “cachorreo”

Donde el oro brilla pero la vida se apaga. La ciudad más alta del mundo está en Perú
© Wis-wander.weizmann.

La Rinconada vive del oro, pero la riqueza rara vez alcanza a la comunidad. El sistema del “cachorreo” obliga a los mineros a trabajar un mes completo sin salario, con la promesa de quedarse con lo que encuentren el último día. La mayoría no recibe nada.

Este modelo, lejos de ser una oportunidad, multiplica la explotación. El uso de mercurio en la extracción expone a intoxicaciones graves, mientras que la ausencia de equipos de protección convierte cada jornada en un riesgo de vida. Aun así, miles llegan cada año con la ilusión de fortuna.

La vida en la altura extrema

Donde el oro brilla pero la vida se apaga. La ciudad más alta del mundo está en Perú
© SkyscraperCity – Albert González Farran.

Con temperaturas de hasta -11 °C y una atmósfera empobrecida en oxígeno, el cuerpo humano está en permanente lucha. Aunque estudios señalan adaptaciones fisiológicas en los habitantes, como el aumento de hemoglobina, la esperanza de vida no supera los 35 años.

La precariedad se acentúa con la falta de agua potable y saneamiento. Los alimentos llegan desde zonas más bajas y su precio se dispara, encareciendo la supervivencia. La Rinconada no solo es inhóspita por su altitud, también por la ausencia de servicios básicos.

Una ciudad atrapada por la violencia

El oro no solo trae mineros: también atrae criminalidad. La Rinconada se ha convertido en la ciudad más violenta del Perú. Entre junio de 2024 y junio de 2025 registró una tasa de homicidios de 52,9 por cada 100.000 habitantes, según el Observatorio Peruano de la Delincuencia y la Violencia.

A esta cifra se suman casos de explotación sexual y redes de trata que encuentran terreno fértil en un lugar sin Estado ni infraestructura. La Rinconada es un ejemplo extremo de cómo la riqueza mineral no garantiza bienestar, sino que, en condiciones precarias, puede perpetuar la miseria.

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