El coche se convierte en una habitación privada
En China, el automóvil eléctrico ya no se utiliza únicamente para desplazarse. Para algunos propietarios también funciona como oficina, dormitorio, sala de cine y refugio personal. Daniel Wu, responsable de marca de XPeng, explicó que muchos trabajadores permanecen dentro del coche después de terminar su jornada para dormir, jugar o relajarse antes de regresar a casa.
Esta costumbre ayuda a entender por qué las caravanas eléctricas y los vehículos preparados para acampar están ganando popularidad. Tras la pandemia, el turismo al aire libre se consolidó como una alternativa flexible y económica frente a los hoteles, especialmente entre los viajeros jóvenes.
Más del 50% de quienes practican esta modalidad habría nacido después de 1990. Además, la demanda de vehículos de nueva energía en el alquiler continúa creciendo: durante las vacaciones del Año Nuevo chino de 2026, sus reservas se multiplicaron por seis respecto al año anterior.

Una batería enorme cambia las reglas de la acampada
Una caravana de combustión necesita baterías auxiliares, generadores o instalaciones adicionales para alimentar sus equipos. Un vehículo eléctrico ya transporta una batería de decenas o incluso cientos de kilovatios hora, por lo que puede mantener encendidos numerosos dispositivos sin arrancar un motor.
Los modelos más preparados incorporan enchufes exteriores, sistemas de descarga bidireccional y modos específicos de acampada. Estos mantienen activos el climatizador, las conexiones USB, la iluminación y el sistema multimedia mientras desactivan elementos innecesarios. Manuales de fabricantes como XPeng y Nio ya describen oficialmente funciones de este tipo.
De esta forma, los viajeros pueden conectar frigoríficos, placas de inducción, cafeteras, proyectores o equipos de sonido. También pueden conservar una temperatura estable durante toda la noche, algo especialmente valorado por quienes viajan con niños o mascotas.
La ausencia de un motor funcionando al ralentí reduce además el ruido, las vibraciones y los gases alrededor del campamento. En este uso concreto, un eléctrico no solo consume menos combustible: ofrece una experiencia más cómoda que una caravana tradicional.
Los fabricantes ya diseñan coches pensando en dormir
La tendencia no se limita a las autocaravanas. Cada vez más fabricantes chinos ofrecen asientos que forman superficies planas, colchones adaptados, cortinas, tiendas conectadas al maletero y modos de descanso controlados desde la pantalla central.
Algunos vehículos de autonomía extendida combinan una gran batería con un pequeño motor de gasolina que funciona como generador. Esta arquitectura resulta atractiva para recorrer zonas alejadas porque permite utilizar electricidad durante la acampada sin depender completamente de encontrar un cargador cercano.
El mercado chino facilita esta transformación. A finales de 2024 circulaban 31,4 millones de vehículos de nueva energía, y durante la primera mitad de 2025 se registraron otros 5,62 millones.

Sin cargadores, la moda no podría crecer
Utilizar climatización, cocina y entretenimiento durante horas consume parte de la energía necesaria para circular. Por eso, esta forma de turismo depende de una infraestructura de recarga extensa.
China superó los 21 millones de puntos de carga en febrero de 2026, incluyendo instalaciones públicas y privadas. La red continuó creciendo cerca de un 48% interanual, facilitando que los viajeros recuperen energía en ciudades, autopistas y áreas de descanso.
Todavía existen limitaciones. Acampar en lugares remotos exige planificar la autonomía, y las caravanas grandes consumen más energía por su peso y resistencia aerodinámica. Tampoco todos los cargadores están preparados para recibir vehículos voluminosos.
Aun así, China está mostrando una ventaja inesperada de la electrificación. La batería no solo mueve las ruedas: convierte el vehículo en un espacio habitable, climatizado y conectado. Para una generación interesada en viajar sin pagar hoteles, el coche eléctrico empieza a parecer menos un medio de transporte y más una vivienda móvil.