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En los años 70 y 80, el Concorde era el rey de los cielos, pero la mítica aeronave no era el único avión de pasajeros supersónico ni mucho menos. Meses antes de que despegara por primera vez, otro pájaro supersónico debutaba a miles de kilómetros al este. Era el Tupolev Tu-144 soviético. Este vídeo recoge su historia.

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El Tu-144 fue el resultado de la carrera entre la URSS, Estados Unidos y Europa por ser los primeros en conquistar el vuelo supersónico de pasajeros. Estados Unidos ni siquiera logró llegar a la meta. Su Boeing 2707 nunca llegó a despegar por los altísimos costes de producción. El proyecto se canceló en 1971 antes incluso de que se completaran los prototipos.

El consorcio formado por Francia y Reino Unido se impuso con el Concorde, pero los primeros en fabricar su avión supersónico fueron los rusos. En muchos aspectos, el Tu-144 era más avanzado que el Concorde. Alcanzaba mayores velocidades, y también era más grande. En su cabina podía albergar un máximo de 140 pasajeros frente a los 120 del Concorde.

Foto: Christian Volpati / Wikipedia
Foto: Christian Volpati / Wikipedia

Desgraciadamente, no estaba exento de problemas. Sus potentes motores turbojet Kolesov RD-36-51 eran extremadamente ruidosos y la cabina no estaba bien insonorizada. A resultas de ello el nivel e ruido era tan atroz que los pasajeros a menudo encontraban más práctico pasarse notas escritas para conversar que intentar desgañitarse en voz alta. Por otra parte, el Tu-144 era una máquina de devorar combustible y eso lo relegó a una única ruta entre Moscú y Kazajistán. Dejó de operar en 1984. A pesar de todo, era un pájaro formidable que merece tanta atención como el propio Concorde. Años más tarde, la NASA se hizo con uno para estudiar cómo reducir el ruido en los vuelos supersónicos. Aún no lo han logrado. Este es el vídeo. [vía Mustard]

Editor en Gizmodo, fotógrafo y guardián de la gran biblioteca de artículos. A veces llevo una espada.

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