Los movimientos ultrarrápidos y precisos de la lengua de camaleones y salamandras, diseñados para capturar insectos, podrían convertirse en aliados de la medicina moderna. Investigadores analizaron cómo estos animales almacenan y liberan energía en su aparato bucal y concluyeron que su arquitectura biomecánica puede reproducirse en materiales blandos. El hallazgo abre la posibilidad de crear robots biomiméticos para eliminar coágulos sanguíneos o acceder a zonas inaccesibles del cuerpo humano.
El mecanismo detrás de una lengua “resortera”
El estudio, publicado en Current Biology, comparó por primera vez el sistema de lanzamiento de lengua de camaleones y salamandras. Ambos utilizan músculos que comprimen una varilla ósea interna, generando un efecto de resortera capaz de disparar la lengua a 16 pies por segundo. Esta eficiencia no depende de la fuerza muscular directa, sino de un ingenioso mecanismo de transferencia de energía.

Ingeniería inspirada en la biología
Los investigadores destacan que este modelo de biomecánica natural puede trasladarse a materiales flexibles. Según el profesor Stephen Deban, “la naturaleza ya resolvió estos problemas, ahora aprendemos cómo adaptar esas soluciones para nosotros”. El principio es simple: un sistema preparado para liberar energía rápida y controladamente, ideal para aplicaciones en robótica médica.
Posibles usos médicos
Uno de los escenarios más prometedores es la creación de microrobots capaces de desplazarse por vasos sanguíneos y liberar impulsos para remover coágulos. Estos dispositivos funcionarían como “lenguas artificiales”, alcanzando áreas de difícil acceso sin dañar tejidos circundantes. El potencial clínico es enorme, sobre todo en el tratamiento de trombosis y accidentes cerebrovasculares.

Más allá de la medicina
El modelo también podría escalarse para aplicaciones industriales, operaciones de rescate o incluso misiones espaciales. Robots inspirados en camaleones y salamandras podrían retirar desechos en el espacio o recuperar objetos inaccesibles en zonas de desastre. La versatilidad del mecanismo confirma el valor de la biomimética como puente entre biología y tecnología.
Ciencia que transforma
El profesor Yu Zeng subraya que comprender cómo la evolución resolvió problemas complejos permite trazar caminos innovadores en la ingeniería. “La frontera entre biología y tecnología es cada vez más difusa”, señaló. El estudio no solo aporta datos sobre la mecánica de los vertebrados, sino también claves para dispositivos médicos menos invasivos y más eficientes.
Fuente: Infobae.