
NASA ha suspendido temporalmente el trabajo de SpaceX en el módulo lunar que traerá de vuelta a los astronautas de las futuras misiones Artemis a la Luna. La razón son las dos quejas presentadas por Blue Origin y Dynetics, las compañías que competían por el mismo contrato de 2.900 millones.
El pasado viernes 30, la portavoz de la NASA Monica Witt anunció la pausa en un breve comunicado. El alto en los trabajos de SpaceX se mantendrá hasta que la oficina del gobierno encargada de resolver este tipo de cuestiones (Goverment Accountability Office o GAO) decida al respecto. El plazo máximo para una decisión finaliza el 4 de agosto. Esta es la explicación que dio Witt:
El pasado 26 de abril, la NASA fue fue notificada de que Blue Origin Federation y Dynetics presentaron sendas reclamaciones sobre la adjudicación del contrato del módulo lunar ante la GAO. Siguiendo la notificación, NASA ha ordenado suspender cautelarmente los trabajos de SpaceX hasta que se resuelva el litigio. La agencia no hará comentarios sobre el litigio.
La decisión supone un alto en los trabajos del sistema Starship que recientemente fue el vehículo elegido por NASA para las próximas misiones a la Luna. SpaceX tampoco recibirá la primera parte del dinero por el contrato de adjudicación hasta que no se resuelva el caso.
La pausa no afecta mucho al desarrollo de Starship como tal. Teniendo en cuenta que la compañía quiere usar la nave para poner en órbita carga y personal, los trabajos en la misma continuarán de manera normal. La pasada semana, la FAA autorizó tres nuevos lanzamientos del prototipo. Hasta ahora se han logrado varios éxitos, pero la nave ha terminado explotando en todos ellos.
En la protesta presentada el lunes por Blue Origin, la compañía de Jeff BEzos alega que la NASA cambió los objetivos del contrato para el módulo lunar en el último minuto y que tomó una decisión tendenciosa. Además se queja de que confiar en un único proveedor elimina la competencia en este área. Además, Blue Origin se queja de que la agencia permitió a SpaceX revisar a la baja su presupuesto, pero no ofreció la misma oportunidad a la Blue Origin o a Dynetics. A resultas de ello, la compañía de Bezos ofreció un presupuesto de 5.990 millones, más del doble de lo que terminó presupuestando SpaceX en su oferta.
Por su parte, y según SpaceNews, Dynetics argumenta que la NASA debió haber retirado su solicitud cuando vio que no tenía suficiente dinero para ello. En lugar de hacerlo, optó por la solución más dañina para la competencia y la de mayor riesgo. Dynetics se queja de que la decisión prácticamente pone en manos de SpaceX todas las futuras misiones lunares y critica el análisis técnico que se ha hecho de la propuesta de la compañía de Musk:
NASA no ha considerado bien los riesgos inherentes a la propuesta de SpaceX. Sobre todo teniendo en cuenta acontecimientos recientes como el hecho de que todos los prototipos de la nave hayan explotado en diferentes momentos de sus pruebas. Pese a todo, la agencia les ha dado luz verde.
Hasta ahora, Blue Origin parecía la compañía con mayores posibilidades de adjudicarse el contrato, y de hecho su propuesta parece más segura. SpaceX aún tiene que demostrar no ya que su nave no explota, sino que puede, como planea, aprovisionarse de combustible en órbita y aterrizar verticalmente sobre la superficie lunar. Ninguna de estas dos cosas se ha hecho antes. La primera misión tripulada del programa Artemis está prevista para 2024.