Saltar al contenido
Ciencia

La semaglutida muestra promesa como tratamiento de grave enfermedad hepática

La semaglutida y otras drogas GLP-1 similares se presentan como tratamientos de primera línea para una forma severa de enfermedad hepática.
Por Ed Cara Traducido por

Tiempo de lectura 4 minutos

Comentarios (0)

El ingrediente activo de las populares Ozempic y Wegovy es la semaglutida, y se han presentado muestras que suman propiedades a la larga lista de sus usos médicos. En un ensayo clínico a gran escala que se publicó hoy, se halló que la semaglutida es efectiva como tratamiento para una forma grave y relativamente común de enfermedad hepática. 

En EE.UU. y el Reino Unido se llevó a cabo el ensayo en Fase III, financiado por el fabricante de la droga Novo Nordisk. En comparación con el placebo la semaglutida mejoró sustancialmente los resultados de personas con disfunción metabólica relacionada con la esteatosis hepática  o hígado graso (MASH). Los hallazgos preparan el camino para que la semaglutida y las drogas similares se conviertan en tratamientos de primera línea para esta afección crónica.

La esteatosis hepática, hígado graso, o MASH es la forma más severa de  la enfermedad hepática por disfunción metabólica (MASLD). En ambos casos hay una excesiva acumulación de grasa en el hígado, que puede dar lugar a inflamación perjudicial y a eventuales cicatrices permanentes, la cirrosis. Es lo que antes se conocía como cirrosis no alcohólica o hígado graso no alcohólico.

Se trata de la forma más común de enfermedad hepática, que afecta a una cuarta parte de los adultos estadounidenses, aunque a menudo no causa síntomas visibles. La mayoría de las personas con MASDL no empeoran hasta tener MASH, pero la afección comprende al 6,5% de los adultos estadounidenses. La cirrosis que causa puede elevar el riesgo de complicaciones graves como el carcinoma hepatocelular (la forma más común de cáncer de hígado), y la insuficiencia hepática.

Hay varios factores que contribuyen a esa afección, como la genética. Pero tanto la obesidad como la diabetes suelen ser causas principales. Aproximadamente un 75% de las personas con sobrepeso, y el 90% de los que tienen obesidad severa sufren de esta enfermedad, y también entre uno y dos tercios de los que tienen diabetes tipo 2. Debido a esta relación tan estrecha la ciencia esperaba que la semaglutida y otras drogas similares que imitan a la hormona GLP-1 (ya aprobada como tratamiento para la obesidad y la diabetes) sirvieran para tratar estas enfermedades del hígado.

Los resultados

El ensayo en Fase III de Novo Nordisk, llamado ESSENCE, comprendió a unos 800 pacientes con estas afecciones del hígado. A los voluntarios se les asignó al azar el tratamiento con semaglutida (hasta 2,4 miligramos, la dosis más alta aprobada hoy para tratar la obesidad) o un placebo, durante 72 semanas. A ambos grupos se les brindó consejería sobre estilo de vida. 

Cuando se completó el trabajo, casi dos tercios de los que recibían dosis de semaglutida habían resuelto su esteatosis hepática (inflamación de hígado con acumulación de grasa), duplicando el porcentaje de quienes mejoraron utilizando el placebo. Los que fueron tratados con la droga también mostraron importantes mejorías en la fibrosis del hígado (aumento de tejido cicatricial) en comparación con los que tomaron el placebo, y perdieron más peso (un 10% en promedio). Con la semaglutida las personas sufrieron los mismos efectos adversos que en ensayos anteriores, principalmente con síntomas gastrointestinales como náuseas, diarrea, o vómitos.

“He estado trabajando con tratamientos con GLP-1 durante dieciséis años, y estos resultados nos dan grandes esperanzas. Las afecciones hepáticas de MASLD son un problema creciente en el mundo, y este ensayo brinda esperanzas reales para los que sufren de MASH”, dijo el coautor del estudio Philip Newsome, director del Instituto de Estudiosi Hepáticos Roger Williams, del ing’s College de Londres, en declaraciones de la universidad. “Aunque hay que tomar con cautela los resultados, el análisis muestra que la semaglutida puede ser una herramienta efectiva como tratamiento de esta enfermedad hepática”.

Los hallazgos se publicaron el iércoles en el New England Journal of Medicine, y seguramente servirán para que se apruebe la droga de parte de la FDA para tratar la enfermedad hepática. La aprobación representaría el más reciente avance para una afección que hasta hace poco no tenía tratamiento con drogas. Hace poco más de un año la FDA aprobó la primera de esas drogas, Rezdiffra, de Madrigal Pharmaceuticals.

Rezdiffra es un tanto diferente en cuanto a la forma de tratar la enfermedad porque apunta a un receptor diferente, que previene más específicamente la acumulación de grasa en el hígado, sin causar pérdida de peso. Pero probablemente eso sea positivo porque brinda a médicos y pacientes más opciones de tratamiento, en especial cuando el paciente no responde bien a una opción u otra.

Se están probando otras drogas GLP-1 (que imitan otras hormonas relacionadas con la pérdida de peso). Si todo sigue yendo bien, estas drogas podrían revolucionar el tratamiento de la afección hepática, al igual que lo hicieron con el tratamiento para la obesidad.

 

Compartir esta historia

Artículos relacionados