Una combinación de olas de calor sucesivas y sequía prolongada llevó al Danubio, el segundo río más largo de Europa, a niveles históricamente bajos en varios tramos de su recorrido de 2.900 kilómetros a través de diez países. Según reportó Smithsonian Magazine, las consecuencias fueron inmediatas: las barcazas en Serbia solo pueden transportar una fracción de su carga habitual de combustible importado, y las centrales nucleares de Hungría y Rumania quedaron al borde del cierre por falta de agua suficiente para refrigerar sus reactores.
El regreso de la flota nazi hundida en 1944

Cerca del puerto serbio de Prahovo, el retroceso del agua dejó a la vista cascos oxidados y mástiles de la flota del mar Negro de la Alemania nazi, hundida deliberadamente en septiembre de 1944 para frenar el avance de las fuerzas soviéticas hacia los Balcanes. Los historiadores calculan que hasta 200 buques fueron saboteados en ese momento, aunque la rendición alemana llegó apenas ocho meses después, en mayo de 1945.
Al menos 20 restos de distinto tamaño ya son visibles a simple vista desde la orilla. Muchos todavía cargan toneladas de municiones y explosivos, lo que representa un peligro real para la navegación fluvial y ya prácticamente paralizó el tráfico de embarcaciones de gran porte en la zona. No es la primera vez que el fenómeno se repite: la misma flota había quedado expuesta en sequías anteriores, en 2022 y 2024, aunque esta vez el nivel del agua bajó todavía más.
Un mamut que caminó por la misma cuenca hace miles de años
En Bulgaria, cerca de la ciudad de Ruse, un vecino del pueblo de Ryahovo detectó restos óseos en el lecho del río recién expuesto y alertó a las autoridades locales. Especialistas del Museo Regional de Historia de Ruse confirmaron que se trata, muy probablemente, de restos de un mamut lanudo que vivió durante la Edad de Hielo: una mandíbula, fragmentos de colmillos, parte de una escápula y un fémur, todos concentrados en un mismo punto, lo que sugiere que pertenecen a un solo ejemplar.
Nikolay Nenov, director del museo, fue cauto sobre la magnitud del hallazgo: no lo calificaría de sensacional, aunque cualquier resto tan antiguo resulta muy valioso para la ciencia. Según explicó, el animal habría sido joven, y la coloración oscura de los huesos podría indicar que pasó buena parte de su vida en un entorno pantanoso.
Un problema energético sin precedentes en la región

Más allá de las curiosidades arqueológicas, la sequía del Danubio derivó en una crisis energética inédita: por primera vez en la historia de ambos países, Hungría y Rumania se vieron obligadas a reducir la operación de reactores nucleares que dependen del caudal del río para su sistema de refrigeración. Gobiernos de toda la región de Europa Central y del Este ya implementan medidas de emergencia para el ahorro de electricidad ante la escasez de agua disponible.
El fenómeno no se limitó a Serbia y Bulgaria: cerca del pueblo croata de Opatovac también resurgió un carguero húngaro hundido en 1937, otro testimonio de cuánto bajó el nivel del río en toda la cuenca.
Un caso aparte: los explosivos hallados en Francia
De forma independiente al fenómeno del Danubio, la misma ola de calor que azota Europa provocó incendios forestales en el suroeste de Francia que expusieron más de 400 proyectiles de la Segunda Guerra Mundial en la localidad de Le Porge, sin conexión directa con la cuenca del Danubio. Las autoridades francesas debieron acordonar zonas residenciales para realizar tareas de desminado, ante el riesgo de explosiones de morteros y proyectiles antitanque que después serán destruidos en terrenos militares.
Qué sigue
Los especialistas advierten que la aparición de restos bélicos y prehistóricos es apenas una muestra visible de la gravedad de la crisis climática actual en la región. Mientras el nivel del Danubio se mantenga bajo, se espera que continúen apareciendo nuevos vestigios históricos a lo largo de sus 2.900 kilómetros, al mismo tiempo que gobiernos y operadores energéticos siguen de cerca la evolución del caudal para evitar una crisis eléctrica mayor.