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La Tierra está a punto de romper un récord histórico de huracanes de categoría 5 este año

Esto se da gracias a El Niño.
Por Ellyn Lapointe Traducido por

Tiempo de lectura 4 minutos

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Mientras Estados Unidos disfruta de una temporada de huracanes sorprendentemente tranquila en el Atlántico debido al fortalecimiento de un episodio de El Niño excepcionalmente intenso, la historia es muy diferente al otro lado del continente. En el océano Pacífico, este fenómeno climático está alimentando tormentas cada vez más poderosas, al punto de que 2026 podría convertirse en el año con más ciclones de categoría 5 jamás registrado.

El supertifón Dolphin se convirtió en el quinto ciclón tropical equivalente a categoría 5 de 2026, colocando al año por delante del ritmo registrado en 1997, que hasta ahora ostenta el récord mundial de mayor cantidad de tormentas de esta intensidad en una sola temporada. Aquel año, otro episodio muy fuerte de El Niño favoreció la formación de 12 ciclones de categoría 5, diez en el Pacífico noroccidental y dos en el Pacífico nororiental.

El sistema que más tarde recibiría el nombre de Dolphin experimentó dos episodios de rápida intensificación durante esta semana en el Pacífico noroccidental: el primero entre el lunes y el martes, y el segundo durante la noche del miércoles, según informaron meteorólogos de Yale Climate Connections.

Aunque los tifones no se clasifican oficialmente utilizando la escala Saffir-Simpson, la tormenta alcanzó vientos sostenidos máximos de 270 kilómetros por hora (165 mph) durante la mañana del jueves (hora local), una intensidad equivalente a la de un huracán de categoría 5.

Desde entonces, Dolphin perdió algo de fuerza, aunque seguía siendo considerado un supertifón en el Pacífico Norte al cierre del viernes, de acuerdo con el último boletín del Joint Typhoon Warning Center. Por ahora, la tormenta no representa una amenaza inmediata para zonas habitadas.

Mientras tanto, la tormenta tropical Genevieve, que también alcanzó categoría 5 antes de debilitarse el lunes, continúa perdiendo intensidad a medida que se aleja de la costa del Pacífico mexicano.

Antes de Dolphin y Genevieve, los otros ciclones equivalentes a categoría 5 registrados este año fueron el ciclón tropical Horacio, el 23 de febrero; el supertifón Sinlaku, el 12 de abril; y el supertifón Bavi, el 5 de julio. Todos ellos se desarrollaron sobre el océano Pacífico.

Cómo El Niño está potenciando los huracanes del Pacífico

Ya en mayo, la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) había anticipado una temporada de huracanes superior a lo normal tanto en el Pacífico central como en el oriental. La principal razón era la llegada de un nuevo episodio de El Niño, la fase cálida del fenómeno conocido como Oscilación del Sur de El Niño (ENSO).

Durante un evento de El Niño, las temperaturas de la superficie del mar en el Pacífico tropical central y oriental aumentan por encima del promedio. Ese exceso de calor altera los patrones meteorológicos de buena parte del planeta y modifica las condiciones necesarias para el desarrollo de ciclones tropicales.

Los modelos climáticos indican que El Niño 2026-2027 podría convertirse en el más intenso desde que existen registros. Las anomalías de temperatura en el Pacífico tropical podrían alcanzar unos 3,6 °C por encima del promedio, superando incluso el récord establecido durante el histórico episodio de 2015-2016, que registró una anomalía máxima de aproximadamente 2,8 °C.

Ese calor adicional actúa como combustible para las tormentas, facilitando que se organicen con mayor rapidez y alcancen intensidades extremas. Además, El Niño reduce la cizalladura vertical del viento sobre el Pacífico, una condición que favorece el fortalecimiento de los ciclones tropicales.

Curiosamente, el efecto es exactamente el contrario en el Atlántico. Allí, la reducción de la actividad ciclónica durante los años de El Niño se debe precisamente al aumento de la cizalladura del viento, que dificulta el desarrollo de huracanes.

Una buena noticia para Estados Unidos… por ahora

A diferencia de los huracanes del Atlántico, la mayoría de los ciclones que se forman en el Pacífico rara vez impactan directamente la costa oeste de Estados Unidos.

Según explicó la meteoróloga de CBS Zoe Mintz, los vientos alisios desplazan las tormentas de este a oeste entre el ecuador y el paralelo 30, empujándolas mar adentro en lugar de dirigirlas hacia California u otros estados de la costa del Pacífico.

Incluso cuando alguna tormenta logra acercarse al continente, suele debilitarse rápidamente al encontrarse con las frías aguas de la corriente de California, que reducen la energía disponible para mantener un ciclón de gran intensidad.

Sin embargo, la extraordinaria actividad observada este año en el Pacífico es una clara muestra del enorme impacto que ya está teniendo este episodio de super El Niño sobre el clima global. Si la tendencia continúa durante los próximos meses, 2026 tiene serias posibilidades de convertirse en el año con el mayor número de huracanes y tifones equivalentes a categoría 5 registrados en la historia.

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