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Ciencia

La tumba de uno de los faraones más poderosos de Egipto vuelve a abrir después de dos décadas

La tumba de Amenhotep III, uno de los faraones más poderosos del Antiguo Egipto, volvió a abrir sus puertas al público después de más de 20 años de trabajos de conservación. El monumento, situado en el Valle de los Reyes, conserva pinturas, jeroglíficos y cámaras funerarias que revelan los secretos de una de las épocas más prósperas de la civilización egipcia.
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Egipto ha recuperado uno de sus monumentos funerarios más impresionantes. La tumba del faraón Amenhotep III, construida hace aproximadamente 3.400 años, volvió a recibir visitantes después de permanecer cerrada durante más de dos décadas debido a un extenso proceso de restauración.

Ubicada en el Valle Occidental, cerca de Luxor, esta sepultura pertenece a uno de los gobernantes más importantes de la XVIII dinastía, una etapa considerada parte de la edad dorada del Antiguo Egipto.

La reapertura se produjo el 4 de octubre de 2025, tras un proyecto internacional de conservación que involucró a especialistas egipcios, japoneses y a la UNESCO.

Amenhotep III, el faraón que gobernó durante la edad dorada de Egipto

Amenhotep III llegó al trono siendo adolescente y gobernó durante casi cuatro décadas, aproximadamente entre 1390 y 1350 antes de Cristo. Su reinado estuvo marcado por la prosperidad económica, las relaciones diplomáticas y una intensa actividad arquitectónica.

Entre sus construcciones más conocidas se encuentran los Colosos de Memnón, dos enormes estatuas de piedra situadas cerca de Luxor que formaban parte de su complejo funerario.

Su tumba, identificada como WV22, fue excavada directamente en la roca y constituye uno de los grandes ejemplos de arquitectura funeraria del Imperio Nuevo.

Egipto restaura una tumba faraónica de 3.400 años y permite conocer su interior por primera vez en décadas
© AP Archive – Youtube.

Una tumba descubierta hace más de 200 años que había sido saqueada

La sepultura fue documentada en 1799 durante la expedición francesa de Napoleón a Egipto.

Posteriormente, en 1915, el arqueólogo británico Howard Carter realizó importantes trabajos de excavación. Sin embargo, para entonces, gran parte de su contenido había desaparecido debido a saqueos ocurridos siglos antes.

Los objetos funerarios y el sarcófago original fueron sustraídos, aunque permanecieron fragmentos de su enorme tapa de granito. A pesar de estas pérdidas, el monumento conserva pinturas murales y jeroglíficos que representan al faraón junto a diferentes divinidades.

Más de 20 años restaurando pinturas y estructuras milenarias

El proyecto de restauración comenzó en 2001 y se desarrolló en tres etapas, con la participación de instituciones egipcias y japonesas bajo la coordinación de la UNESCO.

Los especialistas trabajaron en la consolidación de muros y pilares, la limpieza de pinturas, la reparación de grietas y la estabilización de fragmentos de piedra. También reconstruyeron la tapa del sarcófago a partir de más de 200 fragmentos y mejoraron las condiciones de conservación del monumento.

Estas intervenciones permitieron recuperar parte del aspecto original de la tumba y reducir los riesgos provocados por la humedad, las sales y el deterioro de los materiales.

Egipto restaura una tumba faraónica de 3.400 años y permite conocer su interior por primera vez en décadas
© AP Archive – Youtube.

Qué pueden encontrar los visitantes en el interior

La entrada conduce a un pasadizo descendente de aproximadamente 36 metros que comunica con diferentes espacios funerarios.

El complejo incluye una cámara destinada al faraón y otras vinculadas con su familia real, entre ellas las reinas Tiy y Sitamón.

Sus paredes contienen representaciones religiosas e inscripciones relacionadas con las creencias egipcias sobre la vida después de la muerte. Aunque la decoración quedó incompleta en algunas zonas, las escenas conservadas permiten conocer las tradiciones funerarias de la XVIII dinastía.

La momia de Amenhotep III ya no permanece en la tumba, pues fue trasladada en la antigüedad para protegerla de los saqueadores. Actualmente se conserva en el Museo Nacional de la Civilización Egipcia, en El Cairo.

Un monumento que vuelve a mostrar el esplendor del Antiguo Egipto

La reapertura de la tumba coincidió con un momento importante para el patrimonio egipcio, pocas semanas antes de la inauguración oficial del Gran Museo Egipcio, celebrada el 1 de noviembre de 2025.

Ambos acontecimientos forman parte de los esfuerzos del país por conservar y dar a conocer su extraordinario legado arqueológico.

Más que un descubrimiento reciente, la recuperación de WV22 representa el resultado de décadas de investigación y conservación.

Gracias a estos trabajos, uno de los testimonios más importantes de la historia faraónica vuelve a estar al alcance de los visitantes, ofreciendo una oportunidad para conocer cómo los antiguos egipcios concebían el poder, la muerte y la eternidad.

 

 

Fuente: Futura Science.

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