Foto: Johnfoto18 (Shutterstock)

La ducha es un placer, pero a veces la cortina que evita que inundemos el ba√Īo parece ponerse cari√Īosa y se empe√Īa en acercarse a nosotros y rozamos la pierna. No, no es tu imaginaci√≥n. Eso pasa, y es lo bastante molesto como para que la ciencia lo haya estudiado muy en serio.

Los primeros intentos de explicar el empe√Īo de la cortina por tocarnos la pierna con sus fr√≠as y h√ļmedas garras se remontan a 1938 y atribu√≠an el fen√≥meno a las corrientes que se forman cuando el agua calienta el aire y este sube, siendo reemplazado por el aire fr√≠o del exterior. No iban muy descaminados, pero no es exacto.

Otra de las teor√≠as m√°s extendidas se basaba en el Principio de Bernoulli. Seg√ļn este principio, la presi√≥n de un fluido decrece a medida que la velocidad a la que se mueve aumenta. La diferencia de presi√≥n entre el interior de la ducha, donde el chorro de agua mueve el aire m√°s r√°pido, y el exterior, hace que la cortina se nos acerque.

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En el a√Īo 2001 un profesor de la Universidad de Massachusetts Amherst llamado David Schmidt decidi√≥ poner a prueba el Principio de Bernoulli y cre√≥ un modelo computerizado de una ducha est√°ndar. Despu√©s, introdujo ese modelo en un software que analiza la mec√°nica de fluidos en motores de avi√≥n.

Lo que Schmidt descubri√≥ es que la ducha genera un v√≥rtice de bajas presiones que literalmente succiona el aire como una aspiradora de abajo a arriba, haciendo que la tela de la cortina se incline hacia adentro. Nos duchamos, por decirlo de otra manera, dentro de una peque√Īa borrasca o cicl√≥n.

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En 2007, un f√≠sico llamado Peter Eastwell repas√≥ el modelo de Schimdt y a√Īadi√≥ algunos datos interesantes al modelo. La potencia del efecto cicl√≥n es mayor cuando el agua que usamos est√° muy caliente. Igualmente, la proximidad de la cortina es determinante para que el efecto sea m√°s o menos acusado.

No hay una forma de evitar este efecto sin analizar la mecánica de fluidos de cada ducha en concreto. A veces el efecto desaparece cuando modificamos la orientación del chorro, pero no siempre es así. La mejor solución pasa por comprar una cortina con pesos en la parte inferior o instalar una mampara. Al menos ahora sabes por qué sucede. [vía Mental Floss]