El poder destructivo de Ragasa, la tormenta más fuerte del año, quedó registrado desde el espacio. Imágenes de satélites japoneses y de la NASA, junto con fotografías tomadas desde la Estación Espacial Internacional, mostraron la escala colosal del tifón que ya dejó muertos, heridos y miles de evacuados en Filipinas. Ahora, su avance hacia China amenaza con inundaciones, oleajes ciclónicos y daños comparables a los supertifones Hato (2017) y Mangkhut (2018).
El golpe inicial en Filipinas
Ragasa, conocido localmente como Nando, tocó tierra en la provincia de Cagayán con fuerza equivalente a un huracán categoría 5. Techos arrancados, árboles caídos, barcos pesqueros destruidos y deslizamientos de tierra dejaron al menos tres muertos y miles de desplazados. Más de 24.000 personas fueron evacuadas en Luzón, mientras la isla de Panuitan sufrió graves daños estructurales.
Hong Kong se prepara para el supertifón Ragasa, el más poderoso en la historia reciente pic.twitter.com/27KMSFIZp3
— Sandro Pozzi (@sandro_pozzi) September 23, 2025
El ojo de la tormenta visto desde el espacio
El astronauta japonés Kimiya Yui captó la magnitud del sistema desde la Estación Espacial Internacional. La perfecta espiral de nubes, con cientos de kilómetros de diámetro, mostró al mundo la potencia de un fenómeno capaz de generar mareas ciclónicas de hasta cuatro metros. NASA y JAXA compartieron imágenes que impactaron por su precisión y belleza.
El sur de China en máxima alerta
Tras devastar Filipinas, Ragasa se dirigió hacia el sur de China, amenazando a Hong Kong, Macao, Shenzhen y Guangzhou. En Hong Kong se cancelaron vuelos, cerraron escuelas y se emitieron advertencias de riesgo extremo. Shenzhen ordenó cierres de negocios y evacuaciones masivas, mientras Guangzhou se preparaba para activar la alerta roja más alta.
Una impresionante imagen tomada desde la Estación Espacial Internacional muestra el ojo del supertifón Ragasa acercándose sobre Filipinas.
El fenómeno, categoría 5, tocó tierra en la provincia de Cagayan con vientos sostenidos de hasta 215 km/h, y ráfagas mayores que 265 km/h,… pic.twitter.com/3Zn3cRe5cX
— Noticiero El Salvador 🇸🇻 (@NoticieroSLV) September 24, 2025
Impacto social y vulnerabilidad
Las inundaciones y los deslizamientos en Filipinas, junto con el riesgo de colapso urbano en China, revelan la fragilidad de la región frente a fenómenos climáticos extremos. Ragasa, además de ser un desafío meteorológico, es un recordatorio de la urgencia de sistemas de alerta temprana, infraestructura resiliente y cooperación internacional.
Una lección de resiliencia
La magnitud de Ragasa lo convirtió en un laboratorio natural para evaluar protocolos de emergencia, comunicación de riesgos y respuesta ciudadana. Aunque las evacuaciones masivas y las alertas evitaron una tragedia mayor, la tormenta muestra que el sudeste asiático sigue en primera línea de la crisis climática. Prepararse para tifones de esta escala ya no es opcional, es una necesidad vital.
Fuente: Infobae.