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Ciencia

Las montañas que esconden un antiguo mar: Fósiles gigantes y un viaje al pasado en América

Un paisaje impresionante en la frontera entre Texas y Nuevo México guarda el secreto de un antiguo mar. Las Montañas de Guadalupe, formadas hace millones de años, ofrecen un espectáculo único: fósiles marinos a la vista en uno de los arrecifes más antiguos y mejor conservados del mundo.
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A simple vista, las Montañas de Guadalupe parecen una cordillera más en medio del desierto. Pero bajo su escarpada apariencia, esconden los vestigios de un mar olvidado y de formas de vida que existieron mucho antes de que los dinosaurios caminaran sobre la Tierra. Un viaje a este lugar es, literalmente, un viaje al pasado de cientos de millones de años.

De un océano perdido a majestuosas montañas

Las montañas que esconden un antiguo mar: fósiles gigantes y un viaje al pasado en América
© iStock.

Durante el Período Pérmico, hace entre 300 y 250 millones de años, el territorio que hoy ocupan el oeste de Texas y el sur de Nuevo México se encontraba sumergido bajo un mar interior poco profundo, en el supercontinente Pangea. Allí, organismos como esponjas, algas, amonites y trilobites formaban un enorme arrecife conocido como Arrecife Capitán.

Con el tiempo, el nivel del mar descendió y el arrecife quedó sepultado bajo capas de sedimentos. Durante más de 200 millones de años, permaneció enterrado hasta que fuerzas tectónicas elevaron las rocas hacia el cielo, dejando expuesta una de las formaciones fósiles más impresionantes de América del Norte.

Hoy, esta maravilla geológica forma parte del Parque Nacional de las Montañas de Guadalupe, establecido en 1972, y se extiende también hacia el Parque Nacional de las Cavernas de Carlsbad, donde el ácido sulfúrico ha tallado enormes cuevas en la roca.

Un museo natural al aire libre

Las montañas que esconden un antiguo mar: fósiles gigantes y un viaje al pasado en América
© NASA.

Entre los lugares más icónicos del parque se encuentra El Capitán, un acantilado de piedra caliza de 305 metros de altura que muestra el arrecife fósil en todo su esplendor. Cerca de allí, el Pico Guadalupe alcanza los 2667 metros, siendo el punto más alto de Texas.

Para quienes desean explorar más a fondo este paisaje prehistórico, el Sendero del Arrecife Pérmico ofrece una caminata única. A medida que los visitantes ascienden por el Cañón McKittrick —considerado por muchos como «el lugar más hermoso de Texas»— pueden observar de cerca antiguos restos marinos en un entorno de increíble belleza.

En contraste, el lado oeste del parque ofrece otro espectáculo: dunas blancas formadas por granos de yeso, que se levantan hasta 18 metros de altura en una cuenca desértica donde, tras intensas lluvias, a veces reaparece fugazmente un lago.

Las montañas que esconden un antiguo mar: fósiles gigantes y un viaje al pasado en América
© iStock.

Cada rincón de este paisaje es un recordatorio de que, bajo nuestros pies, la historia de la Tierra sigue viva, contada en piedra y fósiles a lo largo de millones de años.

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