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Faltaban tres meses para que se cumplieran 20 años de la muerte de su padre, cuando Brandon Lee entró al set de rodaje de la película que lo iba a convertir en una estrella propia. Sin embargo, 24 horas después, al hijo de Bruce Lee le iba a perseguir la misma leyenda oscura que a su padre, ¿cómo demonios murió?

Antes de que hiciera la primera película de John Wick en 2014 y se convirtiera en uno de los más reputados directores de acción, Chad Stahelski era un doble veterano en escenas de riesgo. Curiosamente, uno de sus primeros trabajos fue en la película The Crow (El Cuervo), donde debía ser el doble de una estrella en ciernes, su gran amigo Brandon Lee.

Para el hijo de la gran estrella, el papel era todo lo que había deseado desde que se instaló por su cuenta en Los Ángeles en 1985. Un año después, conseguía su primer su primer papel acreditado en Kung Fu: The Movie, una producción para la televisión basada en la serie de televisión de los años setenta, Kung Fu.

Imagen: Bruce Lee con Brandon en 1966 (Wikimedia Commons)

El film se emitió en la ABC el 1 de febrero de 1986, y en ella interpretaba a Chung Wang, el hijo sospechoso de Kwai Chang Caine (el fallecido David Carradine). Su primer protagonista llegó ese mismo año en el thriller de acción en Hong Kong, Legacy of Rage. Tras varios papeles de medio pelo durante un tiempo, en 1991 actuó junto a Dolph Lundgren en Buddy Showdown in Little Tokyo, su primera película de estudio y debut cinematográfico estadounidense.

Un año después le llega por fin su gran oportunidad, debía encarnar a Eric Draven en la adaptación cinematográfica de The Crow, un comic.

The Crow

Imagen: Wikimedia Commons

En noviembre de 1988 aparece por primera vez The Crow en la contraportada de Deadworld #10. Su autor, James O’Barr, ofrecía dicha contraportada al primer cómic publicado por Caliber Press, una que contenía a su vez un anuncio de la próxima aparición de The Crow. (El anuncio mostraba al Cuervo de pie con una escopeta humeante en una mano y una espada samurai en la otra, con la frase “Para algunas cosas ... No hay perdón”).

La historia gira en torno a un joven llamado Eric. Él y su prometida, Shelly, sufren el ataque de una banda de matones callejeros. Eric recibe un disparo en la cabeza y queda paralizado, y solo puede ver cómo la banda golpea salvajemente a Shelly, la violan repetidamente, y finalmente le disparan en la cabeza. Luego los dejan dando a ambos por muertos. De hecho, Eric muere más tarde en el quirófano del hospital.

El joven resucita por un cuervo y busca venganza contra los asesinos, a quienes comienza a acechar metódicamente matando uno a uno. El cuervo actúa como guía para Eric, brindándole información que lo ayuda en su búsqueda, aunque también castigándolo cada vez que piensa en la muerte de Shelly, viendo su pesar como una indulgencia inútil que lo distrae de su propósito.

Imagen: The Crow (CC)

Bajo esta sinopsis, O’Barr consiguió un éxito sin paliativos (underground, pero éxito), traducido posteriormente a casi una docena de idiomas y vendiendo alrededor de 750.000 copias en todo el mundo. Una historia muy gótica y macabra, inspirada por las influencias musicales de su autor por bandas como The Cure y Joy Division, como literarias, con indicios de Edgar Allan Poe, Lovecraft oBram Stoker en la lucha angustiada y vengativa del personaje principal.

Era cuestión de tiempo que Hollywood llamara a la puerta del escritor, y esto ocurrió pocos años después de su lanzamiento. Con Batman (Tim Burton) logrando un enorme éxito en la taquilla el mismo año que el lanzamiento del cómic, The Crow llamó la atención del productor Edward R. Pressman, quien contrató al por aquel entonces director de videos musicales, Alex Proyas, para dirigir el proyecto.

Imagen: The Crow (WC)

Se escribieron hasta cuatro borradores de la película de la mano del autor cyberpunk, John Shirley, y cada uno de ellos se iba alejando cada vez más del material original. Como diría poco después O’Barr:

Cuando a la gente de la película le daba sugerencias, tendían a alejarse mucho del concepto original. En un momento, alguien incluso sugirió hacerlo como un musical con Michael Jackson.

Poco después, el guionista David Schow escribió un borrador que fue finalmente aceptado por el estudio. Curiosamente, O’Barr había escrito el cómic después de que su novia fuera asesinada por un conductor borracho y, según dijo, estaba preocupado por el casting con Lee, ya que no quería que The Crow se convirtiera en “otra película de kung fu”.

Imagen: Miramax

Se rumoreó que Christian Slater estaba detrás del papel, pero pedía demasiado dinero y la sugerencia de O’Barr con Johnny Depp también se rechazó. Dicho esto, tras una reunión entre O’Barr y Lee, el primero cambió de opinión. “El nivel físico y carisma que aportó al papel fue increíble de ver”, recuerda:

No hay mucha gente que sepa lo duro que trabajó, hizo toda su coreografía de lucha y casi todas sus propias acrobacias, lo único que no hizo fue caerse de los edificios porque no lo dejaron. Eso sin siquiera hablar de su actuación; trajo la combinación correcta de humor, dolor y amenaza al papel.

Bueno, es el hijo de Bruce Lee, pensarán muchos, pero lo cierto es que Brandon Lee no le debía el talento físico a su padre, se lo debía a su amigo Chad Stahelski.

Como decíamos al comienzo, el director de John Wick iba a ser el doble de Lee en algunas escenas. Stahelski y Lee se conocían desde hacía años, cuando el hijo de la superestrella acudió a una Academia de Artes Marciales en California donde trabajaba Stahelski. Según el hoy director:

Recuerdo que íbamos a entrenar los sábados en el gimnasio, después intentamos filmar nuestras propias cosas con cámaras VHS antiguas y luego leíamos novelas gráficas. Un día, Brandon entró y me dijo que iba a estar en ‘The Crow’. No me lo podía creer.

El rodaje

Captura de pantalla: The Crow

La producción partió con un pequeño presupuesto tratándose de Hollywood: poco más de 15 millones de dólares. Eso supuso un trabajo plagado de problemas desde el primer día. Por ejemplo, un carpintero sufrió quemaduras muy graves cuando una grúa golpeó varias líneas eléctricas, y un miembro del equipo al parecer condujo su coche a la parte trasera del estudio, con la mala suerte que la llamada “tormenta del siglo” que arrasó Carolina del Norte en marzo incendió el vehículo y destruyó parte del decorado.

Debido al temporal, en muchas de las escenas de Lee como Draven resucitado el actor pasó días vistiendo muy poca ropa y actuando bajo una lluvia torrencial. Y si la lluvia real no era suficiente, el equipo incorporó máquinas para simular y derramar agua sobre Lee. Sin embargo, mientras que la mayoría se quejaba de las duras condiciones de trabajo, el actor casi siempre estuvo de buen humor. De hecho, su entusiasmo lo llevó a protagonizar la mayoría de las escenas más difíciles de la producción.

Captura de pantalla: The Crow

Lee jamás se quejó y se sometió con profesionalidad noche tras noche al intenso entrenamiento, caminando descalzo y empapado completamente. Todos en el set estaban profundamente impresionados por su compromiso, y por su evidente impulso por mostrar al público que era mucho más que el hijo de Bruce Lee, mucho más que un par de bíceps.

Una vez que se filmaron estas escenas, a Lee solo le quedaban unos pocos días más de rodaje, todos en interior con ropa normal. Una semana después de que terminara la película se iba a casar con Eliza Hutton.

El último día de Lee

Captura de pantalla: The Crow

Cuentan varios de los libros que salieron tras finalizar la producción que todo comenzó cuando un tipo del equipo acudió a una tienda local a comprar artículos para la producción. Allí se hizo con un juego de balas que llevó al set. Como la munición real nunca debe mantenerse en un plató de rodaje, un miembro las guardó en su coche. Además, como nunca se usa este tipo de munición en películas, las armas se cargan con balas vacías con una forma de pólvora que crea el efecto de disparo.

Sin embargo, a diferencia de una bala real, estas tienen una punta de cartón en el extremo en lugar de una de plomo, por lo que cualquier impacto que la bala hubiera disparado alguna vez, sería mínima.

En un esfuerzo por ahorrar tiempo, el equipo tomó la munición real del coche y las modificaron, creando una especie de rondas simuladas que no tenían pólvora pero conservaban la punta de plomo para usarlas en primeros planos. Desconocido este hecho para el resto del set, cuando la bala simulada se cargó en el arma, la punta del plomo se alojó en el cañón.

Captura de pantalla: The Crow

Dos semanas después, el 30 de marzo, la misma arma fue utilizada para la escena en la que Brandon Lee sería tiroteado por el personaje de Michael Massee, Funboy. La secuencia era fundamental: el asesinato del héroe de la película, Eric Draven.

Uno de los cuatro matones debía levantar un Magnum .44 apuntando a Draven cuando este entrara al loft con las compras de la pareja. Se debía disparar una sola bala, y un dispositivo explosivo situado en la bolsa de compras liberaría al mismo tiempo sangre sobre Lee mientras caía al suelo.

Cuando el actor cayó hacia atrás por la explosión y no hacia adelante, como todos habían planeado, tomó un tiempo antes de que el resto del set se dieran cuenta de que algo había ido terriblemente mal. De hecho, tomó mucho más tiempo, semanas de investigación, para averiguar qué demonios había ocurrido.

Captura de pantalla: The Crow

El impacto inmediato del disparo tuvo como consecuencia una hemorragia abdominal interna que redujo los latidos del corazón del actor a un gemido. Se quedó gris, inmóvil en el piso del apartamento, mientras trataban de reanimarlo frenéticamente.

Lo llevaron al hospital más cercano tan pronto como pudo llegar una ambulancia, se sometió a 12 horas de cirugía intermitente y fue declarado muerto a las 1.00 pm del día siguiente.

El accidente que acababa de ocurrir era probablemente el más desafortunado en la historia de una producción de Hollywood, y todo por una estúpida variedad de razones logísticas que salieron a la luz meses después: cuando se disparó el arma con la munición vacía también propulsó la punta de plomo que había sido alojada allí dos semanas antes, golpeando a Lee en su abdomen.

Controversia

Imagen: Bruce Lee y su hijo (WC)

Gran parte de la noción de que The Crow era una producción maldita proviene de la historia que rodea a la muerte de Bruce Lee. Como contamos hace tiempo, la estrella tuvo una hemorragia cerebral 20 años antes, una causada por una extraña reacción a un analgésico.

En su película biográfica Dragon: The Bruce Lee Story (1993), lanzada pocas semanas después de la muerte de Brandon, incluso hay una escena bastante espeluznante en la que el joven Brandon es acosado por el demonio que acaba de atacar a su padre.

Una vez que la noticia de la muerte de Brandon comenzó a ser reportada, los teóricos de la conspiración salieron de sus cuevas como 20 años atrás con todo tipo de cuentos de ninjas, ataques de francotiradores por agentes de la supuesta Tríada china, o incluso el propio suicidio del actor.

Imagen: WC

El público ni siquiera se dio cuenta, quizás hasta que vieron la película, que Lee había sido asesinado a tiros en el momento exacto de la historia cuando su personaje muere.

Después de días de confusión y conmoción tras el accidente, los productores y el propio Proyas también se enfrentaron al dilema de si podían o debían seguir con la película hasta su finalización. Al principio se pensó que abandonar The Crow era lo más lógico. La compañía de seguros que suscribió la producción estaba dispuesta a aumentar el coste total hasta el momento y pagar el préstamo bancario, o pagar la finalización de la película, dependiendo totalmente de cómo querían sus creadores.

Sin embargo, y tras funeral de Lee, prevaleció un estado de ánimo diferente: un deseo, entre el elenco y el equipo que se había vuelto más cercano que nunca, de acabar la película en su honor, ya que había dedicado tanta energía para protagonizarla. Esto requirió una combinación de reescrituras y soluciones digitales usando técnicas experimentales para aquellos días.

Obviamente, las imágenes de los disparos permanecen encerradas y apenas han sido vistas por alguien hasta el día de hoy. Durante años, persistió el mito de que la escena de la muerte de Lee era realmente visible en la película final, lo cual es una tontería. Los especialistas Jeff Cadiente y Chad Stahelski, elegidos por su parecido con Lee, fueron utilizados para la versión de la escena crucial, filmada desde el punto de vista de Eric para evitar los primeros planos faciales.

Por cierto, The Crow se convirtió en un éxito mundial como franquicia de 115 millones de dólares, una que no solo puede atribuirse a la curiosidad morbosa del público. Fue la obra póstuma y el epitafio de una estrella con un talento inmenso que no llegó brillar por culpa de un accidente laboral y mucha mala suerte. [Wikipedia, Snopes, BusinessInsider, EU]

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Miguel Jorge

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