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Ciencia

Le preguntó a ChatGPT cómo dejar de tomar la medicación para sus convulsiones y su familia dice que eso fue lo que la mató

“La muerte muestra lo que sucede cuando las compañías están en carrera por lanzar un producto antes de saber cómo controlarlo”, dijeron los abogados de la familia el martes.
Por Ed Cara Traducido por

Tiempo de lectura 4 minutos

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El 14 de febrero de 2026 la ingeniera en software de 31 años Bowen Wan fue hallada muerta en su apartamento de Seattle, Washington, probablemente a causa de graves convulsiones sin control. Su familia ahora culpa a OpenAI y su servicio de ChatGPT.

Esta semana los padres de Wan presentaron una demanda contra OpenAI en el Tribunal Superior de San Francisco. Denuncian que ChatGPT le indicó a Wan que dejara de tomar su medicación para convulsiones, en forma rápida y por completo, y hasta le indicó no revelar lo que hacía a su médico. Es el más reciente ejemplo de gente que acude a ChatGPT para que les brinde consejos médicos que pueden ser imprecisos o peligrosos.

“La muerte de Bowen muestra lo que sucede cuando las compañías están en carrera por lanzar un producto antes de saber cómo controlarlo”, dijo Benjamin Schenk, uno de los abogados representantes de la familia de Wan, en declaraciones que se dieron a conocer el martes.

“Fuerte estrategia de evitación”

La familia Wan está representada por The Schenk Law Firm y el Centro de Leyes para Víctimas de las Redes Sociales, organización de defensa de “padres de hijos perjudicados por las redes sociales y las plataformas de IA”. La demanda se suma a una colección de casos de responsabilidad de producto que se presentaron contra OpenAI por su producto ChatGPT en San Francisco, y que se unieron en febrero. Los abogados de la familia dieron a conocer la denuncia al público.

Se establece que Wan abrió su cuenta en ChatGPT a comienzos de 2023, y que solía consultar como lo hacen otros, por sus relaciones y otros problemas de la vida como su seguro de salud y la medicación, según periodistas del New York Times, a quienes se les brindó acceso a las transcripciones de Wan en ChatGPT. En total había más de 270.000 mensajes, en inglés y en chino, con un promedio de 1.500 mensajes por semana en 2025.

Wan había llegado a Seattle desde China y para 2019 estaba trabajando en Amazon como ingeniera en software. En los últimos años su medicación para la epilepsia había dejado de ser efectiva y los médicos se vieron obligados a probar otras medicaciones. Varias, producían graves efectos colaterales. Eventualmente, la droga lamotrigina brindó un alivio sostenido pero aunque funcionaba para reducir sus convulsiones, afectaba su lenguaje y a veces no encontraba la palabra adecuada.

En 2022 Wan había solicitado su “green card” por cuestiones de empleo y para el otoño de 2025 su petición estaba en evaluación. Pero en noviembre de ese año Amazon anunció despidos masivos, y Wan estaría entre los despedidos. Eso significaba que tenía que encontrar otro empleo en pocos meses para asegurarse la oportunidad de permanecer en EE.UU.

Temiendo que no podría pasar las entrevistas de empleo y continuar con el proceso de su “green card” por los efectos colaterales de la lamotrigina, Wan empezó a pedir consejo a ChatGPT para reducir la dosis. Eso fue en enero de 2026. Aunque el servicio a veces le aconsejaba hablar con su médico, finalmente le ofreció un programa de 25 días para que dejara de tomar la droga, y varias veces la alentó a lo largo de ese proceso a pesar de la preocupación de la mujer, según alega la denuncia.

El 29 de enero de 2026, antes de la cita con su médico, ChatGPT le dijo que no mencionara el plan de reducción de la droga. Y después de negarse a un análisis de sangre que habría revelado el bajo nivel de la droga en su sistema, el servicio la elogió por su “fuerte estrategia de evitación».

Según las transcripciones para el 10 de febrero de 2026 Wan ya había dejado la droga por completo y consultó con ChatGPT a raíz de que tenía síntomas preocupantes como fatiga, dificultad para hablar, y posibles convulsiones. El servicio la tranquilizó, indicando que solo eran síntomas de abstinencia y le dijo que en la mayoría de esos casos el cerebro “se recupera para volverse más estable emocionalmente, más claro para pensar” que antes de comenzar a tomar la medicación, según indica la denuncia.

Wan murió en algún momento alrededor del 12 de febrero, y la causa oficial fue muerte repentina e inesperada en epilepsia. Días después una amiga de la familia la encontró boca abajo en su cama, donde había manchas de color rojizo y amarronado. En el piso había una cantidad de píldoras de lamotrigina, afirma la denuncia.

No es el primer informe de malos consejos de ChatGPT

Uno de los ejes de la demanda tiene que ver con el modelo que usó mayormente Wan, GPT-4º. En este caso y otros similares se alega que OpenAI apresuró de manera flagrante el lanzamiento de este modelo sin las pruebas adecuadas de seguridad. A finales de abril de 2025 la compañía retiró una actualización de GPT-4o tras determinar que el bot se había vuelto demasiado complaciente y elogioso con sus usuarios.

En declaraciones al New York Times, OpenAI declaró mediante su portavoz Drew Pusateri que la historia de Bowen es increíblemente demoledora, pero añadió que la situación fue con una versión inicial de ChatGPT que ya no está disponible. GPT-4o se discontinuó de manera permanente el 13 de febrero de 2026, justamente cerca de la fecha en que se encontrara el cuerpo de Wan.

Hay docenas de demandas judiciales contra OpenAI y otras compañías que alegan que sus chatbots contribuyeron a suicidios, asesinatos y otras situaciones peligrosas.

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