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Ciencia

Descubren cómo sobrevive la vida en las profundidades del océano sin luz solar: la clave podría estar en el origen de la vida

A miles de metros bajo el océano existen ecosistemas capaces de sobrevivir sin recibir luz solar. Alrededor de las fuentes hidrotermales, bacterias y animales aprovechan la energía química del interior terrestre para mantenerse vivos. Su existencia también ofrece pistas sobre cómo pudo surgir la vida y dónde buscarla fuera de nuestro planeta.
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En las profundidades del océano, donde la luz del sol jamás llega y las condiciones parecen incompatibles con la vida, existen comunidades de organismos que desafían lo que durante mucho tiempo se creyó sobre los ecosistemas terrestres.

Estos ambientes se encuentran alrededor de las fuentes hidrotermales submarinas, estructuras geológicas que expulsan agua extremadamente caliente y rica en minerales desde el interior de la corteza terrestre.

Su descubrimiento en 1977 transformó la biología marina al demostrar que ecosistemas completos podían mantenerse sin depender directamente de la fotosíntesis, utilizando una fuente de energía completamente diferente.

Hoy, estas comunidades también representan uno de los principales modelos científicos para investigar el posible origen de la vida en la Tierra y su existencia en otros mundos.

La vida en el fondo del océano funciona sin energía solar

A diferencia de los ecosistemas superficiales, donde las plantas y las algas utilizan la luz solar para producir materia orgánica, las comunidades hidrotermales dependen principalmente de un proceso llamado quimiosíntesis.

En estas regiones, bacterias y arqueas aprovechan la energía liberada por determinadas reacciones químicas para transformar sustancias inorgánicas en materia orgánica.

Compuestos como el sulfuro de hidrógeno y el hidrógeno molecular pueden servir como fuentes de energía para estos microorganismos.

La energía química sustituye así a la luz solar como base de la cadena alimentaria, permitiendo que prosperen comunidades animales en la oscuridad. Las fuentes hidrotermales pueden expulsar fluidos que superan los 400 grados Celsius. Sin embargo, la enorme presión del océano impide que el agua hierva como lo haría en la superficie.

Descubren cómo sobrevive la vida en las profundidades del océano sin luz solar: la clave podría estar en el origen de la vida
© The Marine Diaries – Youtube.

Gusanos gigantes que sobreviven gracias a las bacterias

Uno de los habitantes más sorprendentes de estos ecosistemas es el gusano tubular gigante, conocido científicamente como Riftia pachyptila.

Este animal puede superar los dos metros de longitud y presenta una adaptación extraordinaria: carece de boca, estómago e intestinos.

En lugar de alimentarse de manera convencional, alberga millones de microorganismos simbióticos dentro de un órgano especializado llamado trofosoma. Las bacterias producen los nutrientes que necesita el gusano, mientras que este les proporciona protección y sustancias esenciales para su metabolismo.

Su característica estructura roja contiene hemoglobina especializada, capaz de transportar oxígeno y sulfuro de hidrógeno hacia los microorganismos.

Un ecosistema que sobrevive entre temperaturas extremas

Alrededor de las chimeneas hidrotermales también habitan mejillones, cangrejos, camarones y otras especies adaptadas a condiciones extremas.

Estos animales deben sobrevivir entre fluidos muy calientes y aguas oceánicas que pueden encontrarse apenas unos grados por encima del punto de congelación. Para conseguirlo, ocupan zonas donde ambos tipos de agua se mezclan y las condiciones permiten mantener sus funciones biológicas.

Además, muchas especies desarrollaron adaptaciones para tolerar sustancias químicas que resultarían perjudiciales para otros organismos.

Estas criaturas podrían revelar cómo comenzó la vida en la Tierra

Las fuentes hidrotermales también despiertan un enorme interés entre los investigadores que estudian el origen de la vida. Una de las hipótesis científicas propone que las primeras formas de vida pudieron surgir en ambientes submarinos donde las reacciones entre agua, minerales y rocas proporcionaban energía química.

Aunque todavía no existe una respuesta definitiva, estos ecosistemas demuestran que la vida puede desarrollarse sin acceso directo a la luz solar.

La NASA busca condiciones similares en otros mundos

El descubrimiento de estas comunidades también modificó la búsqueda de vida extraterrestre.

Lunas como Encélado, de Saturno, y Europa, de Júpiter, poseen océanos bajo sus superficies heladas y podrían presentar condiciones favorables para procesos químicos semejantes. La misión Cassini de la NASA encontró evidencias de actividad hidrotermal en Encélado, incluyendo hidrógeno molecular que, en la Tierra, algunos microorganismos utilizan como fuente de energía.

Sin embargo, todavía no se ha descubierto vida fuera de nuestro planeta. Las comunidades hidrotermales demuestran que la existencia de organismos no depende necesariamente de recibir luz del Sol, sino de contar con condiciones químicas y ambientales adecuadas.

Su estudio abre una posibilidad fascinante: los océanos ocultos bajo el hielo de otros mundos podrían albergar ecosistemas alimentados por la energía de su propio interior.

 

 

Fuente: Noticias de la Ciencia y la tecnología.

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