Saltar al contenido
Ciencia

Llegan las primeras imágenes de prueba de la nueva misión de la NASA

Exhiben la capacidad de la nave espacial para tomar imágenes de campo profundo en el cielo nocturno.
Por Isaac Schultz Traducido por

Tiempo de lectura 3 minutos

Comentarios (0)

Esta es la vibrante primera foto de PUNCH, una misión de la NASA que tomará fotos para aportar a descubrimientos científicos.

PUNCH es el acrónimo de Polarimeter to Unify the Corona and Helisphere, y se lanzó a la baja órbita terrestre el mes pasado. Acaba de tomar sus primeras imágenes en lo que se espera sea un fructífero período para la ciencia.

PUNCH consiste de cuatro satélites que orbitan unos en torno de otros en una constelación. Los instrumentos, del tamaño de una maleta, comprenden un detector de clima solar que abarca 12.900 kilómetros de ancho. La misión de PUNCH es observar cómo la corona solar da lugar a los vientos solares, partículas cargadas de energía que provienen del sol y producen auroras aquí en la Tierra.

Tras pasar unas semanas desplegando sus equipos, los cuatro satélites han abierto sus pórticos para tomar imágenes: “Los cuatro instrumentos están funcionando según su diseño”, afirmó Craig DeForest, principal investigador de la misión, en un comunicado del Instituto de Investigaciones Southwest. “Estamos entusiasmados por terminar con la operación de las órbitas y empezar a hacer que esas cámaras funcionen en conjunto”.

Las cámaras de PUNCH – que incluyen un coronógrafo – están diseñadas para observar los bordes más débiles de la corona solar y el viento solar, características en la periferia de nuestra estrella que son extremadamente difíciles de ver debido al brillo de la luz del sol.

El viento solar surge del sol a más de 1,61 millones de kilómetros por hora, y sus características presentan un brillo de menos del  0,1% del que emite la Vía Láctea. En el proceso de tomar las imágenes PUNCH debe eliminar la luz de las estrellas distantes, la luz que se refleja en el polvo interplanetario, y todo ruido digital que ya es estándar.

Sin embargo, eso no es todo. Los motores de la misión PUNCH tienen el tamaño de copitas para beber shots, y se alimentan de agua. El tamaño diminuto de los motores basta para imprimir una velocidad de dos centímetros por segundo, que es todo lo que PUNCH necesita para que la constelación se mantenga estable en su órbita.

Innovación y entusiasmo

“PUNCH es la primera misión espacial en usar este tipo de motores, con propelente no tóxico, seguro e inerte”, dijo DeForest. “Esa seguridad y estabilidad valen la pena incluso si los propulsores son más complejos que los convencionales de hidrazina”. 

Todo eso no es más que el preámbulo al gran espectáculo de PUNCH. Las naves espaciales cumplen ahora con un período de comisión de 90 días, y la misión científica comenzará en junio, pero los pasos actuales son cruciales para que el equipo pueda asegurar que PUNCH filtrará toda la luz que de otro modo pondría en riesgo su observación de los vientos solares. En la imagen que se ve aquí – la primera luz de las naves espaciales – se observa el agradable y suave fulgor de la luz que reflejan las partículas de polvo que rodean al sol.

PUNCH  ayudará a la ciencia a que estemos preparados para los vientos y tormentas solares que echan partículas cargadas de energía en dirección a nuestro planeta. Esas tormentas pueden interferir con los dispositivos y redes electrónicas, incluyendo las redes de provisión de energía, por lo que resulta esencial que los científicos se mantengan actualizados en cuanto a la dinámica de la superficie de nuestra estrella.

Compartir esta historia

Artículos relacionados