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Ciencia

Lo que nadie te cuenta antes de comer en un festival: así puedes evitar sustos con la comida callejera

Un festival puede convertirse en una pesadilla si eliges mal el puesto de comida. Desde intoxicaciones hasta hospitalizaciones, los riesgos existen. Aquí te contamos qué señales debes observar antes de pedir tu plato y qué hábitos evitar para proteger tu salud sin renunciar al disfrute.
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La comida callejera puede ser una delicia… o una trampa. Aunque en España las intoxicaciones en festivales no son frecuentes, cuando ocurren pueden afectar a decenas de personas. Por eso, si vas a asistir a algún evento con puestos de comida este verano, es clave saber en qué fijarte para evitar problemas. Estas recomendaciones pueden marcar la diferencia entre un buen recuerdo y un disgusto.


Fíjate primero en lo básico: higiene y refrigeración

Antes de dejarte llevar por el aroma de los puestos callejeros, hay señales que deberían encenderte una alerta. Lo primero: ¿dónde y cómo te puedes lavar las manos? Muchos festivales cuentan con baños públicos, pero no siempre están limpios ni tienen jabón. Llevar gel hidroalcohólico en la mochila puede ser un salvavidas.

Lo que nadie te cuenta antes de comer en un festival: así puedes evitar sustos con la comida callejera
© Edward Eyer- Pexels

Y más importante aún, observa si los puestos tienen frigorífico. No sirve una simple nevera portátil. En eventos prolongados, los alimentos deben mantenerse fríos de forma constante. Un puesto sin refrigeración fiable puede poner en riesgo tu salud, sobre todo si ofrece platos con huevo, carnes, salsas o mariscos.


Ojo con los guantes, las tortillas y los platos fríos

Ver a alguien cocinando con guantes da sensación de higiene, pero solo si se usan correctamente. No deberían emplearse los mismos guantes para cocinar y cobrar, ni tampoco para manipular alimentos crudos y cocidos. Si ves que no se los cambian, sospecha.

En cuanto a los platos, cuanto más cocinados estén en el momento, mejor. La tortilla de patatas, por ejemplo, es deliciosa pero traicionera: muchas veces se prepara con antelación y solo se recalienta, lo cual no elimina bacterias como la salmonela. Lo mismo ocurre con las ensaladas o la fruta ya cortada, que pierde su protección natural y facilita el crecimiento de bacterias.


Las salsas y el marisco, mejor con precaución

Las salsas caseras mal conservadas o los platos con huevo sin cocinar en el momento son algunos de los principales responsables de las intoxicaciones. Si ves salsas expuestas al sol o recipientes sin refrigeración adecuada, evítalos. Con el marisco, mejor no arriesgarse si no está bien cocido: es uno de los alimentos más delicados.

Lo que nadie te cuenta antes de comer en un festival: así puedes evitar sustos con la comida callejera
© RDNE Stock project – Pexels

Y no olvides que puedes llevar tu propia comida. Aunque muchos lo desconocen, en España no está prohibido acceder a festivales con alimentos del exterior. Eso sí, asegúrate de que lo que lleves también se conserve bien: un bocadillo con fiambre al sol durante horas puede ser igual de peligroso que un plato dudoso de un puesto.


Elige los puestos más concurridos y vigila los detalles

La cantidad de gente en un puesto puede ser un buen indicio. Si hay rotación constante de comida, los ingredientes se renuevan más rápido. Aunque en los festivales todos los puestos suelen tener cola, intenta observar cuál tiene mejor organización, mayor limpieza y más cuidado en los procesos.

En definitiva, disfrutar de la comida en un festival es parte del plan, pero hacerlo con sentido común puede ahorrarte una visita al hospital. Y eso, definitivamente, no forma parte de la experiencia que uno quiere recordar.

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