Por qué deberías mirar más allá del tipo de pescado
El mercurio es uno de los metales más tóxicos que pueden llegar a nuestra mesa a través del pescado, y no todos los tipos de conserva lo contienen en la misma cantidad. Según la médico Isabel Viña, no basta con elegir un “buen pescado”, sino que también importa en qué se conserva. De hecho, asegura que el atún al natural es la opción más segura si queremos reducir la exposición a este metal pesado.
El atún en aceite o en escabeche puede contener hasta 10 microgramos más de mercurio por lata que el natural. Esta diferencia, aunque parezca pequeña, se acumula con el consumo regular y puede superar los niveles recomendados, especialmente en poblaciones vulnerables como embarazadas, niños y lactantes.
El motivo es sencillo: el mercurio se disuelve mejor en medios grasos. Por eso, cuando el pescado se conserva en aceite (ya sea de oliva, girasol o escabeche), parte del mercurio se transfiere al líquido, que luego consumimos junto con el producto.
Qué hacer si solo tienes atún en aceite en casa
Viña recomienda eliminar siempre el aceite de la conserva antes de comer el atún y reemplazarlo por un aceite fresco y de calidad, como el de oliva virgen extra. Así se evita ingerir el aceite que ya pudo haber acumulado mercurio durante el proceso industrial y se mejora el perfil nutricional del plato.
La exposición crónica a mercurio puede afectar seriamente al sistema nervioso, especialmente porque ataca la mielina, que es la capa protectora de las neuronas. Su deterioro se asocia con un mayor riesgo de enfermedades mentales y neurológicas, como demencias.
Cuánto mercurio es demasiado y qué pescados evitar
La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria establece un límite semanal: 1,3 microgramos por kilo de peso corporal. Una persona de 70 kilos, por ejemplo, no debería consumir más de 3 latas y media de atún por semana.
Además del atún claro, hay otros pescados que acumulan grandes cantidades de mercurio: atún rojo, patudo, pez espada, tiburón, lucio y tintorera. Para quienes sigan consumiéndolos, se recomienda aumentar la fibra en la dieta —legumbres, semillas, frutos secos, verduras y frutas con piel— para facilitar la eliminación de metales pesados a través del hígado.
Fuente: El Español.