Imagen: WC

Un hombre llega a urgencias sin poder abrir un ojo. ¿El problema? Había confundido las gotas de los ojos con una variante de Superglue, en este caso un pegamento para uñas. Sorprendentemente, no se trata de un caso aislado en la literatura médica del Reino Unido. Se han dado más de 40 en los últimos años.

En realidad, el caso ha pasado a formar parte de una larga lista cuyo problema de raíz, según los médicos, es el diseño de los productos. Los doctores en el Reino Unido piden un cambio en el empaque del pegamento para que no ocurran más casos similares.

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El pegamento en cuestión es muy potente y de acción rápida, similar al conocido Super Glue, y se usa para pegar las uñas postizas. Dicho de otra forma, no es algo que te gustaría tener en el ojo. El anciano que se presentó en el Oxford Eye Hospital tenía “visión borrosa y dolor severo en el ojo izquierdo después de tratar de administrarse gotas para los ojos” dos horas antes.

El hombre dijo que había confundido una botella de pegamento de marca de farmacia (en este caso de la británica Boots) con las gotas para los ojos Timolol que le habían recetado después de una cirugía ocular. Y aparentemente, no es el único.

Imagen: BMJ

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Al parecer, las botellas son sorprendentemente similares en tamaño, forma y mecanismo de apertura, por lo que es fácil adivinar cómo se cometió el error. Dicho esto, el paciente en cuestión fue afortunado. Tan pronto como se dio cuenta de su error, casi de inmediato, se lavó el ojo con agua. Aun así, sus párpados estaban pegados entre sí, y el pegamento tuvo que ser eliminado en urgencias de forma cuidadosa con unas pinzas finas.

Finalmente, quedó con un ojo rojo y algo de abrasión en la córnea, aunque todo temporal. Dos semanas después el ojo estaba perfectamente. En cualquier caso, podría haber sido mucho peor, y como explicaron los médicos, es solo un ejemplo de una larga lista de incidentes parecidos en las últimas décadas. Según los doctores:

La instilación inadvertida de cianoacrilato ocular o ‘superglue’ confundida con gotas oculares intraoculares se ha informado en la literatura en varias ocasiones desde que se describió por primera vez en 1982. La instilación accidental de cianoacrilato comercial da como resultado importantes morbilidades oculares a corto plazo.

Los numerosos informes que han existido incluyen abrasiones corneales, queratopatía puntual, conjuntivitis y abrasión conjuntival, excoriación de la piel de los párpados, pérdida de pestañas, tarsorrafia, dermatitis periocular, picazón intensa invariable o dolor ardiente tras la instilación, pérdida significativa de agudeza visual y / o ceguera funcional.

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¿Por qué? Los médicos creen que es debido a un cambio de diseño que se produjo a principios de los 80. Aunque el pegamento de uñas de cianoacrilato había estado disponible desde finales de la década de 1950, en 1982 el envase cambió a botellas con cuentagotas… al igual que el envase para las gotas de los ojos.

Se sugirió cambiar el embalaje en 1994, pero no se tuvo en cuenta. Posteriormente, los médicos sugirieron en 2010 que un simple cambio para incluir un mecanismo de seguridad extra en las botellas de pegamento sería muy útil para minimizar las confusiones.

Ese año se habían publicado 36 informes de lesiones oculares relacionadas con el pegamento. Actualmente hay más de 40 casos, todos igual de sorprendentes, y todos podrían haberse evitado con una pequeña modificación en el diseño. [ScienceAlert]