Saltar al contenido
Ciencia

Luego de años de investigar el espacio, descubren un planeta casi gemelo de la Tierra, pero hay un detalle que lo hace prácticamente inhabitable

Tiene un tamaño similar al de la Tierra, orbita una estrella parecida al Sol y tarda casi lo mismo en dar una vuelta completa. Todo parecía encajar… hasta que los astrónomos miraron de cerca las temperaturas de su superficie
Por

Tiempo de lectura 3 minutos

Comentarios (0)

Durante años, la búsqueda de planetas habitables fuera del sistema solar ha seguido un patrón claro: mundos rocosos, órbitas estables y estrellas similares al Sol. Cuando un nuevo candidato cumple varias de esas condiciones, la atención se dispara. Eso es exactamente lo que ocurrió con un planeta recién identificado a unos 146 años luz de distancia.

Su descubrimiento reavivó una pregunta recurrente en la astronomía moderna: ¿y si no estamos tan solos como pensamos?

Un planeta de tamaño terrestre en una órbita muy familiar

Sistema Solar
© NASA Hubble Space Telescope – Unsplash

El planeta, denominado HD 137010 b, fue identificado a partir de datos recogidos por la misión K2 del telescopio espacial Kepler, de la NASA. Se trata de un mundo rocoso con un tamaño apenas un 6 % mayor que el de la Tierra, lo que lo sitúa en una categoría especialmente atractiva para los científicos.

Uno de los detalles más llamativos es su órbita. HD 137010 b completa una vuelta alrededor de su estrella en 355 días, una duración sorprendentemente similar al año terrestre. Esa coincidencia lo coloca, al menos sobre el papel, cerca de la llamada zona habitable, la región donde podría existir agua líquida en la superficie.

Según las estimaciones del equipo internacional que lideró el hallazgo, el planeta tendría alrededor de un 50 % de probabilidades de encontrarse dentro de esa franja teórica.

La estrella lo cambia todo

Sol
© Mayer Tawfik – Unsplash

Pero en astronomía, los matices importan. Y en este caso, el principal problema no es el planeta, sino la estrella que orbita.

Aunque se la describe como similar al Sol, HD 137010 es más fría y menos luminosa. Eso significa que, incluso estando a una distancia “correcta”, el planeta recibiría menos energía de la necesaria para mantener temperaturas templadas.

Las estimaciones actuales apuntan a temperaturas superficiales comparables a las de Marte, que podrían descender por debajo de los –70 ºC. Un entorno extremadamente hostil para cualquier forma de vida conocida.

Los investigadores piden cautela antes de etiquetar a HD 137010 b como “habitable”. De hecho, algunos expertos creen que podría tratarse de una “superbola de nieve”: un planeta grande, cubierto en gran parte por hielo, con agua congelada e inaccesible.

Además, el hallazgo se basa en un dato clave que aún genera dudas. Hasta ahora, los astrónomos solo han detectado un único tránsito del planeta frente a su estrella. Normalmente, se requieren al menos tres observaciones para confirmar de forma sólida la existencia de un exoplaneta.

Eso no invalida el descubrimiento, pero sí obliga a tratarlo como un candidato prometedor, no como una confirmación definitiva.

Por qué este descubrimiento sigue siendo importante

Aunque HD 137010 b probablemente no sea el oasis espacial que muchos imaginan, su detección sigue siendo relevante. Cada planeta de este tipo ayuda a refinar los modelos sobre cómo se forman los mundos rocosos, qué condiciones influyen en su clima y dónde vale la pena seguir buscando.

Además, demuestra que los planetas parecidos a la Tierra no son raros, aunque encontrar uno verdaderamente habitable sea mucho más difícil de lo que sugieren las primeras cifras.

El caso de HD 137010 b resume bien una realidad incómoda para la exploración espacial: parecerse a la Tierra no es suficiente. La temperatura, la estrella, la atmósfera y la historia del planeta son tan importantes como su tamaño o su órbita.

Por ahora, este mundo helado se suma a la larga lista de planetas que despiertan ilusión… solo para recordarnos lo exigente que es la vida. Y lo especial que sigue siendo nuestro propio planeta.

[Fuente: AS]

Compartir esta historia

Artículos relacionados