Cinco destacadas empresas de noticias de Canadá han presentado una demanda contra OpenAI, la propietaria de ChatGPT, acusando a la compañía de utilizar sin permiso una gran cantidad de contenido para entrenar sus modelos de inteligencia artificial. Este caso forma parte de una serie de demandas contra OpenAI y otras empresas tecnológicas por parte de autores, artistas visuales, editores musicales y otros titulares de derechos de autor, quienes alegan que sus materiales han sido utilizados sin su consentimiento para desarrollar sistemas de IA generativa.
El 24 de noviembre, Torstar, Postmedia, The Globe and Mail, The Canadian Press y CBC/Radio-Canada unieron fuerzas para presentar una reclamación formal ante el Tribunal Superior de Justicia de Ontario, buscando una compensación económica por el uso indebido de su propiedad intelectual. En su declaración, las compañías de medios denunciaron que OpenAI estaba “raspando” grandes volúmenes de contenido para desarrollar sus productos sin ofrecer ninguna forma de pago o acuerdo con los propietarios del material.
La respuesta de las compañías demandantes
Las empresas de noticias canadienses se expresaron en términos tajantes: «El periodismo es de interés público, pero el uso que hace OpenAI del trabajo de otras empresas para su beneficio comercial no lo es, y es ilegal», afirmaron en un comunicado conjunto. En la demanda, las compañías exigieron una compensación económica y una orden judicial permanente que impida a OpenAI seguir utilizando su contenido sin autorización. De acuerdo con su denuncia, OpenAI habría optado por apropiarse de manera descarada de la propiedad intelectual de los medios de comunicación, utilizándola con fines comerciales sin ningún tipo de consentimiento o retribución.

El grupo de medios agregó que nunca recibieron ningún tipo de compensación o acuerdo por parte de OpenAI, a pesar de que sus trabajos fueron utilizados para entrenar y mejorar los modelos de inteligencia artificial de la empresa.
La postura de OpenAI
Por su parte, OpenAI respondió a las acusaciones señalando que sus modelos fueron entrenados utilizando datos disponibles públicamente, en lo que consideran un uso justo bajo las leyes de derechos de autor internacionales. En su declaración, un portavoz de OpenAI aseguró que colaboran estrechamente con los editores de noticias, garantizando que sus contenidos sean mostrados de manera adecuada, con la atribución correspondiente y con enlaces a su material en los resultados de búsqueda de ChatGPT. Además, OpenAI ofreció a los editores la posibilidad de excluir sus contenidos de la plataforma si así lo desean.
Impacto de la demanda y el panorama legal
Este enfrentamiento se suma a una creciente ola de litigios contra OpenAI y otras grandes tecnológicas por el uso de contenido sin el consentimiento de los creadores. A principios de este mes, un juez federal de Nueva York desestimó una demanda similar contra OpenAI, presentada por los medios Raw Story y AlterNet. No obstante, este caso en Canadá ha atraído la atención debido a la magnitud y el perfil de las empresas demandantes.
Aunque en el documento legal presentado por las empresas canadienses no se menciona a Microsoft, la compañía que respalda a OpenAI, este mes Elon Musk amplió una demanda contra OpenAI para incluir a Microsoft. Musk acusa a ambas compañías de haber buscado ilegalmente monopolizar el mercado de la inteligencia artificial generativa, intentando dejar de lado a sus competidores.

Un caso que marca un precedente
El conflicto entre las empresas de noticias canadienses y OpenAI podría tener consecuencias importantes en la manera en que las plataformas de inteligencia artificial acceden y utilizan el contenido protegido por derechos de autor. A medida que la inteligencia artificial continúa evolucionando, este tipo de disputas legales probablemente se multiplicará, sentando precedentes que podrían redefinir las relaciones entre los creadores de contenido y las grandes tecnológicas.