El Ministerio de Energía y Ambiente de Mendoza realizó la audiencia pública del Parque Solar Mendoza Sur, un proyecto de la empresa Genneia que, de aprobarse su evaluación ambiental, se convertirá en el desarrollo fotovoltaico más grande de la provincia y de Argentina. La instancia, realizada de forma virtual, es un paso obligatorio dentro del procedimiento de evaluación de impacto ambiental antes de que la obra pueda arrancar.
Un parque más grande que muchas ciudades
El proyecto estará ubicado en el departamento de San Rafael, unos 2,5 kilómetros al norte de Villa 25 de Mayo, y va a ocupar unas 1130 hectáreas. Según el expediente presentado por Genneia, la empresa líder en generación renovable de Argentina, la iniciativa contempla 919.072 módulos solares con tecnología bifacial, 1492 inversores, 52 centros de transformación y 16.412 trackers o seguidores solares, con una potencia instalada total de 404 megavatios (MW).
Genneia ya tiene experiencia con esta misma tecnología en otros parques del país: en desarrollos previos en San Juan, la empresa reportó que sus módulos bifaciales aumentan en torno a un 6% la generación respecto de un panel convencional, simplemente por aprovechar también la luz que rebota en el suelo.
Qué significa que un panel sea bifacial
La mayoría de los paneles solares instalados durante la última década son monofaciales: tienen una sola cara activa, orientada hacia el sol, mientras la parte trasera queda cerrada y no capta nada. Un panel bifacial, en cambio, tiene celdas fotovoltaicas activas en ambas caras. La cara frontal sigue captando la radiación solar directa, pero la cara trasera aprovecha además la luz reflejada por el suelo, un fenómeno conocido como albedo.
Esa ganancia extra depende bastante del terreno: superficies claras, arenosas o con piedra suelta reflejan más luz que un suelo oscuro con vegetación densa, así que el beneficio real varía según dónde se instale cada parque. De todos modos, es una de las razones por las que la mayoría de los desarrollos solares de gran escala que se están construyendo hoy en Cuyo, con suelos áridos y alta radiación, ya usan paneles bifaciales como estándar.
Para qué sirven los 16.412 seguidores solares
La otra pieza técnica relevante del proyecto son los trackers, o seguidores solares: estructuras motorizadas que inclinan los paneles a lo largo del día para que sigan la trayectoria del sol, en lugar de quedar fijos en un ángulo estático. Un panel con seguidor de un solo eje puede captar entre un 15% y un 25% más de energía a lo largo del año que uno fijo, dependiendo de la latitud y las condiciones locales, porque pasa más tiempo del día orientado casi perpendicular a la luz solar.
Con 16.412 trackers para 919.072 paneles, el proyecto agrupa varios módulos por cada estructura de seguimiento, un diseño habitual en parques de esta escala para reducir la cantidad de motores y el mantenimiento asociado sin resignar demasiada eficiencia.
Cómo esto adelanta una meta pensada para 2030
Mendoza cuenta actualmente con 774,4 MW de capacidad solar instalada en parques ya en funcionamiento. De concretarse, sumar los 404 MW de Mendoza Sur llevaría esa cifra a unos 1178,4 MW, superando en más de 178 MW la meta de 1000 MW de potencia solar que la provincia se había propuesto alcanzar hacia 2030. Si se cumplen los plazos previstos, ese objetivo quedaría cubierto antes del cierre de la década.
El proyecto también superaría en potencia al Parque Solar El Quemado, en Las Heras, hasta ahora uno de los desarrollos solares más grandes de la provincia con 305 MW, construido por YPF Luz bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
Qué falta para que el proyecto se concrete
La audiencia pública no es el final del trámite sino una instancia dentro de él: forma parte de un proceso que ya incluyó un Dictamen Técnico de la Fundación de la Universidad Nacional de Cuyo, las respuestas de Genneia a las observaciones recibidas y la incorporación de dictámenes de distintos organismos sectoriales. Tras la audiencia, todavía es posible presentar consideraciones por escrito hasta cinco días hábiles después, que se suman al expediente antes de la resolución final.
Genneia estima un plazo de construcción de aproximadamente 24 meses, con entrada en operación proyectada para 2029. De cumplirse ese cronograma, Mendoza pasaría a tener, en un solo proyecto, casi el mismo volumen de paneles solares que hoy suma toda su capacidad fotovoltaica combinada.