Las tablets económicas arrastran cierta mala fama. Pantallas con poca resolución, almacenamiento que se llena en dos tardes y una sensación de lentitud que aparece incluso antes de instalar las aplicaciones habituales. La Lenovo Tab de 10,1 pulgadas intenta evitar buena parte de esos problemas y ahora está disponible por 139 euros, frente a los 169 euros que costaba anteriormente. La oferta supone un descuento del 18% y permite ahorrar 30 euros.
El porcentaje no es de los que hacen saltar todas las alarmas de Amazon, es verdad, pero el precio final sí tiene bastante sentido. De hecho, esos 139 euros son el precio más bajo disponible actualmente para esta configuración con 4 GB de memoria RAM y 128 GB de almacenamiento. Puede ser una opción interesante como tablet familiar, dispositivo para estudiantes o pantalla secundaria para consumir contenido sin tener que recurrir siempre al móvil.
Una pantalla cómoda y espacio suficiente para el uso diario
Su panel de 10,1 pulgadas tiene resolución WUXGA de 1.920 × 1.200 píxeles, formato 16:10 y una frecuencia de actualización de 60 Hz. No es una pantalla de gama alta ni ofrece los negros profundos de un panel OLED, pero la resolución resulta adecuada para ver vídeos, leer documentos o navegar por páginas web sin que el texto se vea demasiado borroso. Lenovo también indica un brillo máximo de 400 nits y un tratamiento antihuellas, aunque alguna marca acabará apareciendo igualmente. Las pantallas táctiles son así.
En el interior encontramos un procesador MediaTek Helio G85 acompañado por 4 GB de RAM y 128 GB de almacenamiento. Es una combinación pensada para tareas normales: reproducir contenido, utilizar redes sociales, consultar el correo, realizar videollamadas o abrir alguna aplicación educativa. Para juegos exigentes o edición de vídeo se quedará corta, pero tampoco es lo que promete por este precio. Amazon vende esta versión con Android 14 y dos altavoces integrados.
Los 128 GB son uno de los detalles que más se agradecen. Muchas tablets baratas todavía llegan con 32 o 64 GB, una capacidad que desaparece rápidamente entre actualizaciones, vídeos descargados y aplicaciones. Aquí hay algo más de margen y, además, el equipo incorpora una ranura para tarjetas de memoria, junto con un puerto USB-C y una conexión de 3,5 milímetros para auriculares con cable.
La conectividad incluye WiFi 5 y Bluetooth 5.3, suficiente para utilizar auriculares inalámbricos, teclados, mandos u otros accesorios compatibles. Su cuerpo metálico pesa alrededor de 425 gramos y tiene un grosor de 7,5 milímetros, sin contar el pequeño saliente de la cámara. No es la tablet más ligera del mercado, pero sigue siendo manejable para sostenerla en el sofá o llevarla dentro de una mochila.
Lenovo equipa este modelo con una batería de 5.100 mAh. Según sus pruebas, puede alcanzar aproximadamente nueve horas y media reproduciendo vídeos de YouTube o algo más de diez horas navegando con Chrome, aunque la autonomía real cambiará según el brillo, el volumen y las aplicaciones abiertas. Es una cifra razonable para completar una jornada de uso intermitente sin tener el cargador permanentemente conectado.
Hay otro pequeño añadido que evita un gasto posterior: esta configuración incluye una funda transparente con soporte incorporado. Permite dejar la tablet apoyada para ver una película, seguir una receta o participar en una videollamada sin tener que sujetarla todo el rato ni improvisar una construcción poco estable con libros. Amazon identifica concretamente esta versión como el modelo de 4 GB y 128 GB con la funda incluida.
No es una máquina para sustituir un portátil ni la mejor elección para jugar a títulos gráficamente exigentes. Su propuesta es bastante más terrenal: una pantalla de buen tamaño, almacenamiento suficiente y Android para las tareas habituales de casa. La Lenovo Tab baja de 169 a 139 euros, con un descuento del 18% que permite ahorrar 30 euros. Aunque la rebaja sea más discreta que otras, sigue siendo su precio más bajo disponible actualmente, y ahí está precisamente lo atractivo de esta oferta.