Los niveles medios de testosterona de los hombres habrían disminuido más de la mitad durante los últimos 50 años. La tendencia no se explicaría únicamente porque la población vive más tiempo, sino que también aparece al comparar hombres de edades similares nacidos en diferentes generaciones.
El hallazgo procede de un análisis presentado en julio de 2026 durante la reunión anual de la Sociedad Europea de Reproducción Humana y Embriología. Los investigadores combinaron seis estudios longitudinales con datos de 118.593 hombres de Israel, Estados Unidos, Brasil, Finlandia y Dinamarca, recopilados entre 1972 y 2019.
El resultado fue una caída estimada del 54% en la testosterona total, equivalente a un descenso medio superior al 1% anual. La reducción, además, pareció acelerarse después del año 2000.
No es solamente una consecuencia del envejecimiento
La testosterona disminuye naturalmente con la edad. Sin embargo, los estudios incluidos en el análisis ajustaron sus resultados para tener en cuenta ese factor.
SEÑALES DE TESTOSTERONA EXCESIVA EN HOMBRES:
La mayoría de los hombres piensan que más testosterona siempre es mejor.
La realidad es más complicada.1. Acné persistente pic.twitter.com/YFIFgBrISn
— WhosMxxol (@WhosM19) July 13, 2026
Esto significa que el descenso no se limita a que hoy existan más hombres mayores dentro de la población. Un hombre de una edad determinada puede presentar niveles inferiores a los registrados décadas atrás en otro hombre de la misma edad.
Aun así, conviene interpretar la cifra con prudencia. El trabajo combina estudios realizados en países, momentos y laboratorios diferentes. Los cambios en los métodos de medición, las características de las muestras y la salud de los participantes pueden influir en los resultados.
Además, los datos fueron presentados en un congreso y todavía no constituyen por sí solos una prueba definitiva de que la testosterona haya caído exactamente en la misma proporción en toda la población mundial.
La obesidad y la diabetes aparecen entre las principales causas
La explicación más sólida está relacionada con el deterioro de la salud metabólica. La obesidad puede reducir la testosterona mediante varios mecanismos.
El tejido adiposo contiene aromatasa, una enzima que convierte parte de la testosterona en estrógenos. El exceso de grasa también altera las señales hormonales entre el cerebro y los testículos, lo que puede reducir la producción natural de la hormona.
La diabetes tipo 2, la resistencia a la insulina y el síndrome metabólico también están estrechamente relacionados con niveles bajos. Algunos especialistas consideran que el aumento de la obesidad podría explicar una parte considerable de la tendencia observada, aunque probablemente no toda.
El vínculo, además, funciona en ambas direcciones: una mala salud metabólica puede disminuir la testosterona y unos niveles bajos pueden asociarse con cambios en la composición corporal y el metabolismo.
El estilo de vida también puede estar influyendo
Dormir poco, realizar escasa actividad física y pasar muchas horas sentado pueden afectar al equilibrio hormonal. La testosterona sigue un ritmo diario y gran parte de su producción ocurre durante el sueño, por lo que el descanso insuficiente puede reducir temporalmente sus niveles.
El ejercicio, especialmente el entrenamiento de fuerza, ayuda a mejorar la salud metabólica y la composición corporal. Sin embargo, no existe una rutina capaz de garantizar por sí sola una testosterona elevada, ya que también influyen la genética, la edad, las enfermedades y determinados medicamentos.
Los investigadores estudian además el posible papel de los disruptores endocrinos presentes en plásticos, pesticidas y productos de consumo. Existen mecanismos biológicos plausibles y numerosos estudios experimentales, pero todavía resulta difícil calcular cuánto contribuye cada sustancia al descenso observado en humanos.
SEÑALES DE BAJO TESTOSTERONA EN HOMBRES:
No te despiertas de repente con bajo nivel de testosterona.
Tu CUERPO te da pistas primero.1. Crecimiento más lento del vello de la barba y del cuerpo pic.twitter.com/gJ50t4wA1d
— sofidixx (@sofiXDiazX) July 9, 2026
Tener menos testosterona no siempre significa estar enfermo
La testosterona interviene en la producción de espermatozoides, el deseo sexual, la densidad ósea, la masa muscular, el estado de ánimo y el metabolismo. Sin embargo, un análisis aislado bajo no basta para diagnosticar hipogonadismo.
Los valores cambian según la hora del día, el laboratorio, el descanso y el estado de salud. El diagnóstico suele requerir síntomas compatibles y al menos dos mediciones matutinas realizadas en días distintos.
También es importante evitar la automedicación. El uso de testosterona sin indicación médica puede reducir o incluso detener temporalmente la producción de espermatozoides, porque el organismo interpreta que ya dispone de suficiente hormona y disminuye su fabricación natural.
El nuevo análisis refuerza la evidencia de que existe un descenso generacional real. Lo que todavía no está resuelto es cuánto corresponde a la obesidad, la diabetes, el sueño, el sedentarismo o la exposición ambiental. La caída parece clara; encontrar al principal responsable continúa siendo el verdadero misterio.