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Tecnología

Microsoft lanza una advertencia sobre la IA: las empresas podrían estar regalando el conocimiento que las hace valiosas

Satya Nadella sostiene que las empresas no solo pagan dinero por utilizar inteligencia artificial, sino que también aportan contexto, correcciones y conocimiento interno para conseguir mejores resultados. Microsoft quiere que ese aprendizaje permanezca bajo el control de cada organización, una idea que también refuerza el papel estratégico de Azure.
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Las empresas llevan años acumulando documentos, bases de datos, correos, procesos y decisiones internas. Ahora están utilizando toda esa información para conseguir que los asistentes y agentes de inteligencia artificial entiendan mejor cómo funciona su negocio.

Para Satya Nadella, consejero delegado de Microsoft, esa integración plantea un nuevo riesgo: que las compañías terminen cediendo parte de su conocimiento más valioso mientras pagan por utilizar modelos desarrollados por terceros.

Nadella definió el problema como la “paradoja inversa de la información”. Su argumento parte de una idea del economista Kenneth Arrow: quien quiere vender información debe revelar suficiente para demostrar su valor, pero corre el riesgo de entregar el contenido antes de recibir el pago. Con la IA, según Nadella, la situación se invierte. Es el cliente quien revela información para obtener un servicio más útil.

Las empresas podrían estar pagando dos veces

Para que una herramienta de IA responda correctamente dentro de una compañía, necesita conocer sus documentos, políticas, clientes, productos y formas de trabajar. También mejora cuando los empleados corrigen respuestas, crean evaluaciones o diseñan procesos para que los agentes completen tareas específicas.

Nadella sostiene que una organización paga primero mediante la suscripción o el consumo de capacidad informática. El segundo pago sería ese conocimiento institucional utilizado para convertir un modelo genérico en una herramienta verdaderamente útil.

La preocupación no se limita a los datos originales. También abarca lo que él denomina el “rastro” del uso: los prompts, las herramientas que utilizan los agentes, las correcciones humanas y las evaluaciones que permiten saber qué respuestas funcionan.

Ese conjunto puede convertirse en una ventaja competitiva. Dos empresas podrían usar exactamente el mismo modelo, pero obtener resultados muy diferentes si una de ellas conserva años de correcciones y procesos internos.

Esto no significa que todos los proveedores entrenen con esos datos

El planteamiento necesita una precisión importante. Los principales servicios empresariales de IA aseguran que, por defecto, no utilizan los prompts y respuestas de sus clientes comerciales para entrenar sus modelos generales.

Microsoft afirma que los datos enviados a Azure OpenAI no están disponibles para OpenAI ni se utilizan para mejorar modelos fundacionales sin autorización. También señala que Microsoft 365 Copilot no emplea los prompts, respuestas o datos de Microsoft Graph para entrenar esos modelos.

OpenAI mantiene una política similar para ChatGPT Enterprise, ChatGPT Business y su API, mientras que Anthropic asegura que no utiliza por defecto los datos de sus productos comerciales para entrenar Claude.

Por tanto, el debate no consiste simplemente en que las grandes tecnológicas estén copiando información privada. La cuestión es quién controla la memoria, los sistemas de evaluación y el aprendizaje específico creado alrededor de los modelos.

La propuesta de Nadella tiene cinco pilares

El CEO de Microsoft recomienda que las empresas mantengan el control sobre sus evaluaciones privadas, sus comentarios, la memoria de los agentes y el contexto institucional.

También propone construir entornos propios donde puedan entrenar, ajustar o evaluar modelos sin exponer información sensible. Esa infraestructura debería permitir cambiar de proveedor, combinando modelos de OpenAI, Anthropic u otras compañías sin quedar atrapado en uno solo.

El objetivo final es crear un ciclo de aprendizaje interno: cada interacción mejora el sistema, pero el conocimiento generado permanece dentro de la organización.

Microsoft también tiene mucho que ganar

La reflexión de Nadella no es neutral. Microsoft vende precisamente la infraestructura que permitiría desarrollar esos entornos privados mediante Azure, Microsoft 365 y Copilot.

Su propuesta desplaza la competencia desde el modelo hacia la plataforma que controla los datos, las herramientas y las evaluaciones. Aunque una empresa utilice Claude o un modelo de OpenAI, Microsoft quiere que el aprendizaje resultante permanezca dentro de sus servicios.

La paradoja es evidente: una de las mayores compañías de datos del mundo pide a sus clientes que no regalen los suyos.

Sin embargo, la advertencia señala un problema real. En la era de la IA, la ventaja competitiva puede no estar en elegir el modelo más avanzado, sino en conservar todo lo que la organización aprende mientras lo utiliza.

 

 

Fuente: Xataka.

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