Imagen: PXHere

Itzamara nació por cesárea a las 37 semanas el 22 de febrero con un peso de 3.2 kilogramos. Sin embargo, una pequeña parte de ese peso no era de ella. Su gemela se encontraba en el interior de la pequeña. Un asombroso y extraño caso de lo que se conoce en medicina como fetus-in-fetu.

Al parecer, la historia tuvo lugar en Barranquilla (Colombia). Según informó el periódico local El Heraldo, los médicos notaron cierta anormalidad mientras Itzamara todavía estaba en el vientre de su madre, Mónica Vega, algo que en realidad es bastante inusual, ya que generalmente solo se nota en la infancia.

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Durante una ecografía en la semana 35 del embarazo, notaron que el bebé parecía tener un quiste, pero una inspección más cercana reveló que en realidad era un “feto” que estaba dentro del abdomen. Según el doctor Miguel Antonio Parra, quien se ocupó del caso en la clínica La Merced en Barranquilla:

Es una de las cosas más extrañas y fascinantes que se ven en la medicina materno-fetal. El tema se relaciona con los embarazos gemelares. En el embarazo ‘fetus in fetu’ por alguna circunstancia la división celular es supremamente tardía, los gemelos no alcanzan a separarse y uno se conecta a la circulación materna a través de la placenta, y el otro (más pequeño) se conecta a la circulación de su hermano gemelo, y queda incluido dentro del abdomen de este, conformando lo que conoce como feto de dentro de otro feto.

Un día después de su nacimiento, los médicos tuvieron que realizar una cirugía para eliminar al gemelo apenas formado, aunque aún en crecimiento. Según Parra:

Le comunicamos el escenario a la madre, ya que es un evento sumamente raro, aunque ella nunca lo había escuchado. De hecho, la mayoría de las personas no saben que este fenómeno puede ocurrir en la naturaleza humana.

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El gemelo fetal tenía tan solo 14 milímetros de altura, sin corazón, sin cerebro y con tan solo miembros rudimentarios. Después de cortar el cordón umbilical que los ataba, el feto falleció.

Actualmente los investigadores no están seguros de por qué puede surgir el fetus-in-fetu, sin embargo, se cree que se da durante las primeras semanas de embarazos de gemelos después de que un feto se envuelve una y otra vez al otro. El gemelo envuelto se convierte en una especie de “parásito” que depende del suministro de sangre del gemelo “anfitrión”.

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La condición a veces se diagnostica de forma errónea como un teratoma, un tumor de células germinales formado por varios tipos diferentes de tejido, como el cabello, los músculos, las uñas o el hueso. Un teratoma altamente desarrollado puede, por tanto, parecer a veces un feto subdesarrollado.

En cuanto a Itzamara, la pequeña goza de buena salud y está en camino de tener una recuperación completa. “Tiene una pequeña cicatriz en su abdomen, pero ahora es un bebé normal, excepto que todo el mundo está hablando de ella”, zanja Parra. [New York Times, El Heraldo]