Image: Wikimedia Commons

Si los documentos de Group for Historic Aircraft Recovery (TIGHAR) son ciertos, la reconstrucción de los últimos días de Amelia Earhart ha llegado a su fin. Incluso es posible que los angustiantes momentos finales de la heroína los escucharan en su momento una docena de personas en todo el mundo.

Apenas unas horas después de que su avión desapareció sobre el Océano Pacífico, Amelia Earhart, la mujer que en 1937 se embarcó en una misión para ser la primera en circunnavegar el globo, se sentó sobre su Lockheed Electra rodeada de agua hasta las rodillas, varada en medio del arrecife de una pequeña isla deshabitada.

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Esto es lo que sugiere una investigación reciente.

La desaparición de Earhart ha estado envuelta en el misterio durante décadas. Ahora, más de 80 años después, un grupo de investigadores tienen una nueva teoría sobre lo que pudo haberle sucedido. Según unos documentos recientes que analizaron las llamadas de socorro de radio en los días posteriores a la desaparición de Earhart, es posible que haya pasado sus últimos días abandonada en esa isla desierta después de que su avión se estrelló el 2 de julio de 1937.

Image: Amelia Earhart y Noonan (Wikimedia Commons)

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Para llegar a esta teoría, los expertos del Group for Historic Aircraft Recovery (TIGHAR) obtuvieron los registros de operadores de radio comerciales y gubernamentales hasta encontrar 57 señales de radio creíbles. A través del análisis de investigación, encontraron una gran cantidad de mensajes que creen que provienen de Earhart y su compañero, Fred Noonan.

Una de ellas, transcrita por una niña de 15 años que escuchaba la radio en Florida, contenía frases escalofriantes como “agua en abundancia”, “agua hasta las rodillas, déjame salir” o “ayúdanos rápido”. Otra, grabada por un ama de casa en Toronto, decía: “Hemos absorbido demasiada agua ... no podemos aguantar mucho más”.

A partir de estos datos, TIGHAR piensa que Earhart y Noonan probablemente se refugiaron en la isla Gardner, ahora Nikumaroro, una pequeña isla deshabitada, ubicada a tres mil kilómetros de la costa de Nueva Zelanda.

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Image: El Lockheed Electra 10E de Amelia (Wikimedia Commons)

De acuerdo con esta hipótesis, la piloto y su navegante solo podían pedir ayuda cuando la marea estaba tan baja que no inundaría el motor del avión, lo que significaría que las llamadas de socorro se habrían producido en ráfagas cortas. Según explicó el director de TIGHAR Ric Gillespie al Washington Post:

Estos periodos activos frente a los silenciosos y el hecho de que el mensaje cambia el 5 de julio y comienza a preocuparse por el agua y luego está constantemente preocupada por la situación nos indican claramente la historia que estaba pasando.

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De ser así, estos mensajes de radio constituyen una evidencia en contra de la conclusión oficial de la Armada de Estados Unidos, quienes siempre han dado por bueno que Earhart y Noonan murieron poco después de estrellarse contra el Pacífico.

Por cierto, TIGHAR no solo posee estos mensajes registrados durante el lapso de seis días, los datos se suman al hallazgo de varios huesos en la isla en 1940, junto con partes de un zapato de mujer y un zapato de hombre. [Washington Post]