Hace unos años hablábamos de FAST (Five-hundred-meter Aperture Spherical Radio Telescope), el radiotelescopio más grande del mundo de su tipo construido en un remoto condado de la prefectura de Guizhou, China. Ahora vuelve a ser noticia porque han captado una misteriosa señal espacial, una ráfaga de radio rápida.

Como hemos explicado otras veces, las ráfagas de radio ultra rápidas son señales de radio extremadamente potentes, capaces de generar tanta energía como 500 millones de soles, aunque también son extremadamente cortas y duran solo milisegundos, casi nunca regresan y son casi imposibles de predecir o rastrear. De ahí su dificultad para el estudio.

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Tenemos constancia de las mismas desde el año 2007, momento en que se detectó la primera. Si bien los astrónomos han llevado a cabo progresos emocionantes en el rastreo de las FRB, simplemente no sabemos con exactitud cuáles son estas señales o cómo se originan. Por ejemplo, o mejor dicho, tal vez, pueden producirse ​​por agujeros negros, o quizás por estrellas de neutrones llamados magnetares.

En cualquier caso, lo más emocionante de la detección reciente a través de FAST es que la misteriosa señal de radio es en realidad un repetidor de un “viejo conocido”: FRB 121102, la misma que se recogió por primera vez en 2012 en el Observatorio de Arecibo en Puerto Rico, y que ha aparecido varias veces desde entonces.

Imagen: FAST (Liu Xu / Xinhua)

Los investigadores señalan que la señal ha viajado alrededor de 3 mil millones de años luz a través del Universo para alcanzarnos. Al parecer, el radiotelescopio chino se enganchó a FRB 121102 el 30 de agosto, antes de registrar docenas de pulsos posteriores (por ejemplo, en un día en particular, el 3 de septiembre, se detectaron más de 20 pulsos). Dicho de otra forma, todo hace indicar que se trata de una FRB particularmente persistente.

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Además, se da la casualidad de que el receptor en FAST es especialmente sensible a las señales de radio, cubriendo el rango de frecuencia de 1.05-1.45 GHz, y eso lo hace perfecto para vigilar a la señal.

Cuentan los investigadores que cuantas más observaciones podamos hacer de estas FRB, mayores serán nuestras posibilidades de poder determinar exactamente cuáles son. Una de las ideas que se barajan es que las FRB se producen tras la desintegración de las costras de ciertos tipos de estrellas de neutrones.

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Otra hipótesis postula que cada FRB en realidad tiene diferentes causas, lo que puede explicar por qué FRB 121102 se repite y otras no parecen hacerlo. Según el físico Ziggy Pleunis, de la Universidad McGill:

Creo que es tan sorprendente que la naturaleza produzca algo así. Además, creo que hay información muy importante en esa estructura que solo tenemos que descubrir cómo codificar, y ha sido muy divertido tratar de descubrir qué es exactamente eso.

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Lo que parece claro es que cada vez estamos más cerca de determinar el origen de estas misteriosas explosiones de radiación electromagnética. [ScienceAlert]