Image: Amelia Earhart (Wikimedia Commons)

Existen tres teorías diferentes sobre la muerte de Amelia Earhart. En la primera sobrevivió junto a su copiloto Fred Noonan y fueron capturados por las fuerzas japonesas. En la segunda se estrelló y murió en el mar. En la tercera llegaron a una isla y murieron como náufragos. Unos huesos podrían ser la pista definitiva.

De estar en lo cierto, la tercera vía podría ser la más probable: Amelia y Noonan llegaron a la isla de Nikumaroro en 1937 tras sufrir un accidente mientras intentaban circunnavegar el globo. La isla fue considerada deshabitada hasta 1938, a unos 563 kilómetros al sureste de la isla de Howland, que se encuentra justo al norte del ecuador en el Océano Pacífico central. Según explicaron los investigadores hace unos años:

El Grupo Internacional para la Recuperación Histórica de Aeronaves (TIGHAR), un grupo que ha estado investigando la desaparición de Earhart desde hace 25 años, la isla de Nikumaroro está plagada de artefactos que podrían haber pertenecido a Earhart o Noonan.

Algunos de estos artículos incluyen botones de la chaqueta de vuelo, un espejo, láminas de aluminio e incluso crema que algunos piensan que Earhart podría haber tenido con ella. También dicen que, basado en imágenes de sonar, el avión de Earhart podría quedar fuera de la costa de la isla bajo 201 metros de agua del océano.

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Image: Amelia Earhart (Wikimedia Commons)

Sin embargo, lo que el equipo pensó que era la evidencia más intrigante era un esqueleto que se encontró en la isla en 1940. Tras la investigación inicial realizada por un médico forense llamado D. W. Hoodless, los huesos fueron descartados, pensando que probablemente se trataban de un hombre náufrago.

Obviamente, había una razón de fondo. Resulta que varios hombres fueron asesinados en Nikumaroro en un naufragio en 1929, por lo que no era sorprendente encontrar los huesos de un varón. En cualquier caso, los huesos se perdieron y el incidente fue olvidado en su mayor parte.

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Posteriormente, y aquí es donde la historia se vuelve interesante, en la década de 1990 el archivo fue reabierto y, utilizando las notas del médico forense original, un nuevo examinador concluyó en el 2016 que los huesos eran probablemente femeninos, y además coincidían con la altura de Earhart.

Image: Amelia Earhart y Noonan (Wikimedia Commons)

Con todo, los científicos siguieron tratando de confirmar con mayor precisión si los huesos eran definitivamente de Earhart. Hace unos meses, los antropólogos forenses Richard Jantz y Karen Burns descubrieron que “la morfología de los huesos recuperados, en la medida en que podemos ver aplicando métodos forenses contemporáneos a las mediciones tomadas en ese momento, parece consistente con una mujer de la altura y origen étnico de Earhart”.

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Ahora la investigación de Jantz se ha publicado en la revista Forensic Anthropology, encontrando que las mediciones óseas tienen más similitudes con Earhart que con el 99% de las personas en una gran muestra de referencia. Entonces, ¿caso cerrado? Podría ser, pero como dice el mismo Richard Jantz, es importante tener en cuenta que nadie ha visto los huesos durante décadas, y todos sus análisis se encuentran en un archivo registrado en la década de 1940.

Por tanto, y a no ser que aparezcan esos huesos, es muy posible que el caso de la muerte de Amelia Earhart esté cerrado en ese 99% de probabilidades, pero mientras no se pueda concluir el 1% restante, seguirá existiendo la posibilidad de que Amelia no haya muerto en esa isla. [Time]