El agua embotellada forma parte del día a día de millones de personas en España, especialmente en regiones donde el agua del grifo no es ideal. Pero, ¿realmente sabemos qué estamos comprando? La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha elaborado un análisis que desmitifica el mercado y destaca dos marcas inesperadas por su excelente calidad. En este artículo te contamos cuáles son y qué errores evitar al elegir.

Las dos marcas que se ganaron el aplauso de la OCU
Entre más de 90 aguas analizadas, hay dos que se alzan como ganadoras por su equilibrio entre precio, calidad y composición. Se trata de La Majuela, agua mineral natural que se comercializa en supermercados DIA, y Aquadeus, proveniente de la Sierra de Alcaraz en Albacete. Ambas destacan por su baja mineralización, bajo contenido en sodio y excelente relación calidad-precio.
La Majuela, extraída del manantial zaragozano del mismo nombre, obtiene una valoración sobresaliente por su pureza y su coste reducido: apenas 0,15 euros por litro. Ideal para consumo diario, es especialmente recomendada para personas que deben controlar su ingesta de sodio.
Aquadeus, por su parte, también presenta una composición ligera, sin gas y de origen natural, a un precio promedio de 0,21 euros por litro. Su cumplimiento normativo y su etiquetado preciso le han valido una de las mejores puntuaciones en el informe.
Estas dos opciones no solo son accesibles y seguras, sino que cumplen con los más altos estándares de calidad tanto a nivel nacional como europeo.

Las que prometen mucho… pero no convencen
En el extremo opuesto, algunas marcas populares no lograron convencer a la OCU. Font Vella, Solán de Cabras y Bezoya, pese a su presencia consolidada en el mercado, fueron penalizadas por sus precios elevados sin una mejora clara en calidad.
Font Vella y Solán de Cabras superan los 0,50 euros por litro, una cifra que la OCU considera excesiva dado que su composición no ofrece ventajas nutricionales significativas frente a alternativas más económicas. Aunque son aguas seguras y de calidad, su coste no se justifica del todo.
Bezoya, a pesar de su bajo contenido mineral y origen natural, fue criticada por su etiquetado, que según el análisis, no refleja de manera precisa ciertos valores, lo que afecta a su transparencia informativa.
La OCU recuerda que todas las aguas embotelladas del mercado español son seguras, pero insiste: el precio no siempre va de la mano con la calidad. Elegir una agua adecuada requiere observar el etiquetado y optar por mineralización débil, sobre todo para quienes sufren hipertensión o afecciones renales.
Fuente: Noticias Trabajo.