La mayoría de los dispositivos para controlar la salud quieren llamar constantemente nuestra atención. Vibran, muestran avisos y terminan convirtiéndose en otra pantalla pendiente de revisar. El Oura Ring 4 sigue justo el camino contrario: se lleva como un anillo, trabaja en silencio y ahora puede comprarse por 264,99 euros, frente a su precio anterior de 379 euros. La oferta aplica un descuento del 30%, lo que supone un ahorro exacto de 114,01 euros.
Sigue sin ser un accesorio barato, eso está claro. Sin embargo, la bajada cambia bastante la conversación, especialmente para quienes estaban esperando una oportunidad para probar uno de los anillos inteligentes más conocidos. Aquí no hay una pantalla diminuta intentando sustituir al móvil ni notificaciones apareciendo cada pocos minutos. Los datos se guardan y se consultan más tarde desde la aplicación, cuando realmente apetece hacerlo.
Un pequeño sensor que presta especial atención al descanso
El sueño es probablemente el apartado por el que más se conoce al Oura Ring 4. Mientras dormimos, analiza diferentes señales para elaborar puntuaciones relacionadas con el descanso y la preparación física del día siguiente. No se limita a contar cuántas horas hemos pasado en la cama: también estudia aspectos como la frecuencia cardiaca, su variabilidad, la respiración y los cambios de temperatura corporal. A partir de todo ello, la aplicación intenta ofrecer una imagen bastante más completa de cómo se ha recuperado el organismo.
También realiza un seguimiento de la actividad, el estrés, la salud cardiaca y otras métricas repartidas a lo largo del día. Su tecnología Smart Sensing adapta la recogida de información a la posición del anillo y al dedo de cada persona, algo importante porque un pequeño movimiento podría afectar a las lecturas. Oura afirma que el dispositivo puede controlar más de 30 constantes y parámetros distintos, aunque conviene entender los resultados como información de bienestar y no como un diagnóstico médico.
La ausencia de pantalla tiene otra ventaja bastante evidente: no hay nada iluminándose durante la noche ni una correa ocupando buena parte de la muñeca. El cuerpo está fabricado íntegramente en titanio, con una superficie interior continua y sin los pequeños salientes de sensores que tenían generaciones anteriores. Dependiendo de la talla, pesa entre aproximadamente cinco y ocho gramos, así que después de unos días debería pasar bastante desapercibido.
Eso sí, elegir bien la talla es fundamental. Las medidas del Oura Ring 4 no coinciden necesariamente con las de los anillos tradicionales, por lo que la propia marca recomienda utilizar antes su kit de tallaje. Un ajuste demasiado holgado puede perjudicar la precisión y uno excesivamente estrecho acabará resultando incómodo, por muy inteligente que sea el dispositivo. Amazon comercializa versiones comprendidas entre las tallas 4 y 15, según el acabado elegido.
La autonomía oficial se sitúa entre cinco y ocho días, dependiendo del uso y del estado de la batería. La carga puede tardar entre 20 y 80 minutos, una frecuencia bastante más llevadera que la de muchos relojes inteligentes. También resiste el agua hasta 100 metros, por lo que puede permanecer puesto al ducharse o nadar, aunque la marca no recomienda utilizarlo para buceo con botella ni mantenerlo sumergido más de 12 horas seguidas.
Hay un detalle que conviene conocer antes de comprarlo: para acceder a todos sus análisis y funciones es necesaria la suscripción Oura Membership. Los nuevos miembros reciben el primer mes incluido y, después, el servicio cuesta 5,99 euros al mes o 69,99 euros al año en la Unión Europea. No invalida la oferta, pero es un gasto adicional que merece entrar en las cuentas desde el principio, no descubrirse después al abrir la caja.
Con su diseño discreto, varios días de batería y un seguimiento especialmente detallado del descanso, el Oura Ring 4 resulta interesante para quien quiera conocer mejor sus hábitos sin llevar otro aparato lleno de alertas. Ahora baja de 379 euros a 264,99 euros, gracias a un descuento del 30% que permite ahorrar más de 114 euros. No es precisamente una compra impulsiva, pero sí una de esas rebajas que hacen que un producto caro empiece, por fin, a parecer bastante más razonable.