Imagen: Wikimedia Commons

Con 469 estaciones, 1062 kilómetros de vías y 5 millones de usuarios al día, el metro de Nueva York es uno de los más grandes e icónicos del mundo. Si has visitado la Gran Manzana, tal vez lo recuerdes por sus azulejos blancos, sus famosas ratas, sus trenes anticuados o porque funciona las 24 horas.

Pero ¬Ņsabes para qu√© sirven esos recovecos del tama√Īo de una puerta que aparecen a menudo en las paredes de las estaciones, a la altura del tren? No son puertas secretas ni extra√Īos patrones decorativos: tienen una funci√≥n pr√°ctica y es que el metro siga funcionando con normalidad aunque haya operarios trabajando en las v√≠as. Son peque√Īos escondites para los obreros.

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En una ciudad como Nueva York se trabaja a contrarreloj para que las obras de mantenimiento no interfieran demasiado con los horarios de los trenes. Tanto que, a veces, el metro sigue su ruta habitual aunque haya operarios en las v√≠as. En este v√≠deo, ¬ŅA d√≥nde van los operarios del metro de Nueva York cuando llega un tren?, se ve como seis obreros dejan lo que est√°n haciendo y se meten cada uno en un recoveco de la pared antes de que llegue el tren.

El tren entra muy despacio en la estaci√≥n en obras, pero sigue cargando y descargando pasajeros con normalidad mientras los trabajadores esperan a salvo a ras de los vagones. El m√©todo es sorprendentemente eficiente (no hace falta cerrar la l√≠nea de metro ni estar subiendo y bajando del and√©n), pero nos deja una duda: ¬Ņqu√© pasa si un operario es demasiado gordo?

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[Josh Gordon vía Europa Press]