El rover Perseverance no deja de sorprender. El 5 de agosto de 2025, su cámara Mastcam-Z captó una roca en la superficie marciana que recuerda a un casco desgastado por siglos de batalla. El hallazgo no solo alimenta la imaginación de quienes ven objetos familiares en paisajes extraterrestres, sino que también aporta pistas sobre los procesos geológicos que moldean el planeta rojo.
La roca, bautizada “Horneflya” por el equipo de la NASA, muestra un pico puntiagudo y una superficie cubierta de pequeñas esferas. Estas texturas no son solo una rareza estética: en la Tierra pueden formarse por meteorización química, procesos volcánicos o incluso la acción de aguas subterráneas que dejan huella en las rocas sedimentarias.
Misterios geológicos bajo la superficie
David Agle, portavoz del equipo científico de Perseverance, explicó que lo más notable de Horneflya no es su parecido con un casco, sino su composición casi íntegra de esférulas. Estas estructuras han sido detectadas en varias rocas marcianas y podrían indicar un pasado en el que el agua circulaba bajo el terreno. Sin embargo, los científicos aún no tienen claro si todas se originaron de la misma forma, lo que deja abierta una gran incógnita sobre la historia geológica de Marte.
El hallazgo recuerda a descubrimientos anteriores del rover, como un meteorito con forma de rosquilla o un fragmento apodado “aguacate”. Estas curiosidades forman parte de un fenómeno llamado pareidolia: la tendencia del cerebro humano a reconocer formas familiares en patrones aleatorios, como ver rostros en las nubes o animales en las montañas.
Más que curiosidades visuales
Aunque a simple vista parezca un juego de imaginación, estas rocas peculiares cumplen una función crucial. Sus formas, texturas y composiciones ayudan a los investigadores a reconstruir el ambiente marciano de hace miles de millones de años. El viento, el agua y la actividad volcánica habrían esculpido paisajes que hoy parecen extraños, pero que guardan claves para entender la evolución climática del planeta.
Actualmente, Perseverance se encuentra explorando el borde norte del cráter Jezero, tras completar con éxito el ascenso a la cresta “Lookout Hill” a finales del año pasado. Cada paso del rover no solo acerca a la NASA a responder si Marte pudo albergar vida, sino que también multiplica la galería de imágenes que nos hacen mirar al planeta rojo con ojos de exploradores… y de soñadores.
[Fuente: La Nación]