El iPhone incorpora, de serie, la habitual herramienta para compartir su conexi├│n a internet. El tel├ęfono incluso aporta contrase├▒as aleatorias para proteger el punto de acceso WiFi que crea. Un reciente estudio confirma algo nada sorprendente. Esas contrase├▒as son presa f├ícil para los hackers.

Investigadores de la universidad alemana de Erlangen han publicado un interesante estudio que demuestra hasta qu├ę punto son fr├ígiles las contrase├▒as de este servicio de iOS. Aunque parecen aleatorias, en realidad no lo son. Su estructura se basa en una palabra seguida de un n├║mero.

Esas palabras est├ín tomadas de una lista de exactamente 1.842 t├ęrminos sacados de un juego de Scrabble de c├│digo abierto. Ese terreno acotado hace que baste un poco de computaci├│n bien aplicada para extraer la contrase├▒a. Los autores del estudio utilizaron un equipo con cuatro gr├íficas AMD HD7970 que encontr├│ cada nueva contrase├▒a en cincuenta segundos con un cien por cien de efectividad.

A estas alturas no deber├şa de sorprender a nadie la recomendaci├│n de crear y gestionar nuestras propias contrase├▒as, y no dejar que sean los dispositivos los que las establezcan por defecto. iOS no es un caso tan flagrante como admin / admin, pero dista mucho de ser seguro. [Andreas Kurtz, Felix Freiling, y Daniel Metz, ÔÇťUsability vs. Security: The Everlasting Trade-Off in the Context of Apple iOS Mobile Hotspots,ÔÇŁ Universidad de Erlangen, Dept. of Computer Science, Technical Reports, CS-2013-02, June 2013]

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Foto: Maksim Kabakou / Shutterstock