Puede que a ti no te ocurra, pero existen un gran n√ļmero de personas que sienten verdadero pavor al contacto visual. Una incomodidad con la que tienen que lidiar cada d√≠a desde que abren los ojos. ¬ŅPor qu√© ocurre esta sensaci√≥n de p√°nico al mirar a otra persona a los ojos?

Seg√ļn los expertos, se ha demostrado que en cuesti√≥n de segundos una mirada puede pasar de agradable a espeluznante. ¬ŅEl problema? Que el umbral y los niveles donde nos encontramos c√≥modos o inc√≥modos var√≠a mucho entre unos y otros, dependiendo de la personalidad y los rasgos cognitivos. Se sabe que la psicopat√≠a y la alexitimia (incapacidad de hacer corresponder las acciones con las emociones) se asocian con frecuencia a la incomodidad del contacto visual. Ocurre lo mismo con el neuroticismo, la timidez, la ansiedad social y el autismo.

En un estudio que tuvo lugar hace unos a√Īos, el investigador Jari Hietanen demostraba que aquellos que exhiben caracter√≠sticas neur√≥ticas se sienten m√°s inc√≥modos al sostener la mirada de alguien. Hietanen us√≥ un modelo de cinco factores para medir la personalidad. Estos cinco factores eran: la apertura, consciencia, extraversi√≥n, amabilidad y neuroticismo. Seg√ļn el autor:

Imagen: Wikimedia Commons

Los resultados mostraron que las puntuaciones de los participantes en el factor de neuroticismo se correlacionan con los patrones de actividad cerebral para el contacto con los ojos. Las puntuaciones de los otros factores no lo fueron. El retiro de ojos está relacionado con la inhibición y se caracteriza por la ansiedad, la depresión, la alta conciencia de sí mismo y el sentimiento de vulnerabilidad.

Los participantes que sacaron la puntuación más alta querían mirar a otra persona con una mirada directa por períodos más cortos de tiempo, y se sentían más cómodas cuando se enfrentaban a otra persona con una mirada no directa.

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Sin embargo, para los autistas el estrés proviene de la intimidad que se crea en las miradas. Un estudio de Harvard demostró que, aunque la mayoría de las personas se sentirán incómodas de vez en cuando con un contacto visual sostenido, el umbral para esta molestia es menor que para las personas con autismo.

Imagen: Pixabay

En un trabajo reciente en Nature encontraron que el cerebro de las personas con autismo mostraba una actividad inusualmente alta en la v√≠a subcortical, la que procesa las expresiones faciales. Seg√ļn los autores:

En la vida cotidiana, tal hipersensibilidad puede conducir a intentos de disminuir los niveles de excitaci√≥n, y los informes sugieren que simplemente evitar atender a los ojos de los dem√°s es una estrategia com√ļn.

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No estamos solos ante el pavor a cruzar las miradas. Estudios anteriores con chimpancés y bonobos (nuestros primos primates más cercanos) demostraron que los primeros tienen una fuerte tendencia a no mirar a los ojos, pero sí a la boca. En cambio, los segundos están más cerca de nosotros en su comportamiento respecto al contacto visual.

Seg√ļn la investigaci√≥n del psic√≥logo Fumihiro Kano, los chimpanc√©s que hab√≠an experimentado privaci√≥n social (criados en un laboratorio de investigaci√≥n) estaban menos atentos a los ojos y la boca que otros chimpanc√©s. Para Kano:

Entre los seres humanos, las diferencias culturales también pueden influir en las preferencias de contacto visual. Las personas de las culturas occidentales tienden a mirar los ojos y la boca más directamente que las personas de las culturas orientales, que tienden a mirar el centro de la cara o la nariz.

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La mayoría de los investigadores están de acuerdo en remarcar lo importante que es aprender a mantener cierto contacto visual hoy en día. No así para aquellos que sufren de autismo o similares.

Seg√ļn¬†un¬†estudio de la Royal Society Open Science con 498 participantes, las personas tienen una media de duraci√≥n en el contacto visual de 3,3 segundos en promedio. En su trabajo, los participantes ten√≠an el mismo video de una mujer mirando a la c√°mara. Se les indic√≥ que establecieran contacto visual con la actriz y presionaran un bot√≥n una vez que comenzaran a sentirse inc√≥modos. Adem√°s, los investigadores tambi√©n midieron el movimiento ocular y el tama√Īo de la pupila usando tecnolog√≠a de rastreo ocular.

¬ŅSe puede aprender a mejorar? Seg√ļn la profesora del MIT, Lily Zhang, existen consejos a seguir para encontrar el equilibrio adecuado cuando se trata de realizar un contacto visual no inc√≥modo. Ella sugiere los siguientes trucos:

  • Establecer el tono correcto: un truco cuando conocemos a alguien por primera vez. Al saludarle, debemos mirar a sus ojos el tiempo suficiente para registrar el color antes de apartar la mirada.
  • El truco del tri√°ngulo: mientras hablas, puedes usar este m√©todo para parecer interesado y comprometido todo el tiempo. Imagina un tri√°ngulo invertido que act√ļa como un per√≠metro alrededor de las caracter√≠sticas principales de la cara de una persona. Los puntos deben abarcar los ojos y la boca. Durante la conversaci√≥n, mueve tu mirada de un punto en el tri√°ngulo a otro cada cinco a 10 segundos. Esto nos ahorrar√° el acto antinatural de mirar fijamente a sus ojos.
  • La pr√°ctica hace la perfecci√≥n: Mientras est√©s hablando, trata de evitar distraerte con pensamientos sobre el contacto visual.

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Sea como fuere, si alguno de vosotros también tiene esta sensación de incomodidad, pánico, pavor o terror a la mirada de otra persona, que sepáis que no estáis solos. [ScienceOfUs, Fusion, The Muse, ScienceMag]