Si alguien te reenvĂ­a esta foto con el texto “esta foto te harĂĄ bostezar”, pueden pasar dos cosas: 1) que no bosteces o 2) que bosteces y acabes haciendo clic en un artĂ­culo como este. ÂżPor quĂ© son contagiosos los bostezos, aunque provengan de una foto? Los cientĂ­ficos tienen varias hipĂłtesis divididas en dos grupos: las fisiolĂłgicas y las psicolĂłgicas.

Las hipĂłtesis fisiolĂłgicas dicen que los bostezos son una pauta de acciĂłn fija. Del mismo modo que no puedes parar un bostezo cuando ya has empezado a bostezar, no puedes evitar que un bostezo contagie otro bostezo. Es un reflejo innato o quizĂĄ una imitaciĂłn inconsciente. Puede que el bostezo sea simplemente un comportamiento que imitamos sin darnos cuenta, como cuando volvemos al pueblo y recuperamos el acento perdido.

Los científicos creen que este efecto de imitación tiene su origen en un grupo de neuronas conocidas como neuronas espejo. Las neuronas espejo se activan al observar a otra persona realizando una acción y son importantes en el aprendizaje y la autoconsciencia. Algunos estudios que usaron escåneres de resonancia magnética comprobaron que ver un bostezo puede activar el årea del cerebro donde se localizan estas neuronas.

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Las hipótesis psicológicas también parten de las neuronas espejo, pero en lugar de un reflejo hablan de un gesto de empatía. Esta idea va mås allå de una imitación y sugiere el bostezo contagioso es en realidad una forma de empatizar con los sentimientos de otra persona, una habilidad exclusiva de los animales sociales. Curiosamente, las encargadas de que empaticemos con otras personas a un nivel profundo son las neuronas espejo.

Esta teoría se descubrió en un estudio con perros. Los científicos observaron que es fåcil contagiar un bostezo a un perro, pero es mucho mås fåcil contagiårselo si la persona que bosteza es conocida, como su dueño. La hipótesis de la empatía explicaría por qué algunas personas autistas son capaces de bostezar, pero inmunes al bostezo contagioso.