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El 21 de junio marca el solsticio de verano en el hemisferio norte, un día en el que verás el Stonehenge en las noticias y escucharás la frase “la noche más corta del año” por algún lado. Pero, si el hemisferio norte recibe más luz que ningún otro día, ¿por qué no es este el día más caluroso del año?

La Tierra gira alrededor del Sol en un eje inclinado, probablemente porque colisionó con otro objeto enorme hace miles de millones de años, cuando se estaba formando. Eso hace que existan las estaciones: entre marzo y septiembre, el hemisferio norte está más expuesto al Sol, y en los meses que van de septiembre a marzo es el hemisferio sur el que recibe más luz solar. En el norte, el día con más luz del año ocurre cuando el Sol está justo encima del Trópico de Cáncer; es decir, en algún punto entre el 20, el 21 y el 22 de junio. Este momento marca el inicio del verano y el día más largo del año a este lado del planeta (o el inicio del invierno y el día más corto del año en el hemisferio sur, que siempre va al contrario con las estaciones).

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Es un día emocionante que tiene presencia en la tradición pagana y el folclore de muchas partes del mundo (y que algunas culturas celebran con hogueras y fuego como protagonistas). Pero a pesar de sus implicaciones —el día más largo, la noche más corta, el momento en el que el hemisferio norte está más expuesto a la luz solar y un día en el que el sol no se llega a poner en el Círculo Polar Ártico—, este no es el día más caluroso del año.

Para explicar por qué, el astrónomo Robert Howell usa una analogía:

“Si prendes un horno, tardará un tiempo en calentarse. Si después lo apagas, tardará un tiempo en enfriarse. Pasa lo mismo con la Tierra”.

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Aunque el hemisferio norte absorbe mucha luz durante el solsticio de verano, le lleva tiempo liberar esa luz en forma de calor. Por eso el mar sigue estando frío y algunas montañas muy altas conservan nieve en sus laderas. Aún faltan unas semanas para que el sol derrita todo el hielo que falta y caliente los océanos. En un mes o dos, la Tierra habrá almacenado suficiente calor para eliminar cualquier rastro del invierno y llegará el sofoco. Mientras que en el hemisferio sur ocurrirá todo lo contrario.