Las ultimas noticias en tecnología, ciencia y cultura digital.

Por qué es vital que te fijes en la tasa de refresco del próximo dispositivo que te compres

Foto: Sam Rutherford (Gizmodo)

Cuando se te plantea la oportunidad de elegir un dispositivo con pantalla, es posible que te fijes en cosas como la cantidad de píxeles que tiene, el tamaño de la pantalla o incluso la cantidad de colores que alcanza. ¿Pero estás prestando la atención que se merece a la tasa de refresco? Es una de las especificaciones más importantes de cualquier pantalla, y su importancia cada vez va más en aumento.

Para cierto tipo de aparatos electrónicos, como televisores o monitores para jugar, la tasa de refresco es algo que los potenciales compradores siempre tienen en consideración. Sin embargo, no es algo tan frecuente cuando hablamos de portátiles, tablets o smartphones, y deberíamos hacerlo.

Advertisement

Para empezar, aclaremos lo que es la tasa de refresco. Básicamente, como sugiere su nombre, es la rapidez con la que la pantalla se refresca o se vuelve a dibujar. Esto es especialmente importante si está viendo un evento deportivo o jugando a un vídeojuego, pero no es vital si estás editando un documento de excel o navegando por Internet.

Verás que la tasa de refresco se mide en Hercios (Hz): Eso te dirá la cantidad de veces que se actualiza por segundo, ya sea 60 o 240. Se mantiene este mismo principio en televisores, monitores, smartphones y otros dispositivos, aunque algunos detalles técnicos pueden diferir de una tecnología a otra.

Foto: Alex Cranz (Gizmodo)

Casi siempre es preferible una tasa de refresco más alta o más rápida, ya que la pantalla “reacciona” más rápidamente, pero también costará más y representará un desafío técnico mayor, por lo que los fabricantes no aumentarán la tasa de refresco de una pantalla a menos que tengan una buena razón para hacerlo (y a menos que sepan que la gente va a pagar por ello).

Advertisement

No es necesariamente verdad que una tasa de refresco más rápida siempre vaya a mostrar una imagen mejor. La calidad de lo que hay ante tus ojos también depende de otras características de la pantalla, así como de lo que vayas a ver: una película que vaya a 60 frames por segundo puede verse de forma muy similar en una pantalla de 60Hz y en otra de 120Hz.

Sin embargo, a medida que aumenta la velocidad de fotogramas por segundo de la fuente —como puede ocurrir con una consolael número de Hz adquieren cada vez más importancia. Verás que las mayores tasas de refresco se dan en monitores para PC, alcanzando hasta 240Hz, ya que los ordenadores son capaces de alcanzar tasas de fps más altas. Esto puede hacer que veas a un enemigo una fracción antes de lo que lo harías en un panel con una tasa de refresco más lenta.

Advertisement
Foto: Adam Clark Estes (Gizmodo)

Siendo un poco más técnicos, es importante qué la cifra de frames por segundo se ajuste a la cifra de Hercios. Por ejemplo: una gran parte del vídeo que consumimos se emite a 24 fps, que se ajusta perfectamente a una tasa de refresco de 144Hz (6 veces) pero no ocurre lo mismo con una frecuencia de 60Hz (2,5 veces). Con un panel de 60Hz, el hardware tendría que variar la duración de cada fotograma, lo que podría llevar a una experiencia visual más pobre.

Advertisement

El costoso monitor Apple Pro Display XDR tiene una serie de especificaciones con las que se le caería la baba a cualquiera, pero su frecuencia de actualización es de 60 Hz, por lo que no es muy probable que nadie la vaya a usar para jugar. (Dicho esto, hay que señalar que sus luces LED se ejecutan a una tasa de refresco diez veces mayor para garantizar una imagen suave y estable).

A los fabricantes les gusta usar una jerga muy técnica y, a veces, modificar las cifras para hacer que su producto parezca más impresionante. Eso puede hacer que entender las tasas de refresco sea un poco más complicado. Por ejemplo, dos televisores de 120Hz pueden no mejorar el contenido de Netflix (60 fps como máximo) de la misma manera, y pueden no tener la misma claridad de imagen, así que tendrás que profundizar aún más en las especificaciones para averiguar exactamente cómo funcionarán.

Advertisement

Verás términos como TruMotion (LG), Motion Rate (Samsung) y MotionFlow XR (Sony) entre las especificaciones de tu televisor, pero estas son tasas de refresco que se inflan artificialmente con algún tipo de tecnología complementaria. Eso no quiere decir que sean malas o ineficaces, pero tendrás que verificar cuál es la tasa de refresco real antes de hacerte con uno.

Imagen: Oculus
Advertisement

Algunos televisores interpolan frames para compensar el déficit que tienen (para hacer que tengan un refresco por segundo de 120 en lugar de 60); otros insertan frames en negro que pueden ayudar a reducir el desenfoque de movimiento. La calidad resultante de la imagen no dependerá solo de la tasa de refresco, sino también de cómo la tecnología de procesado del televisor convierta el contenido a esa tasa de refresco.

La tasa de refresco también es importante en la realidad virtual. Cuanto más rápido se vuelva a dibujar la imagen que tienes delante, menos te marearás en el entorno virtual. Una de las diferencias entre los headsets VR conectados a un PC y los headsets VR inalámbricos es que los primeros pueden tener una tasa de refresco mayor (80 Hz en el caso de las últimas Oculus Rift S).

Advertisement

También es cada vez más importante en teléfonos y tablets, debido a la aparición de juegos y accesorios cada vez más sofisticados, como el Apple Pencil (cuanto más rápido se actualice la pantalla, más rápido irá la tinta digital).

Advertisement

Coge por ejemplo el Razer Phone 2, que tiene una tasa de refresco de 120Hz. Eso, en teoría, debería hacer que los vídeos, las animaciones y los juegos vayan mucho más suaves, pero al igual que con los televisores, hay ciertas pegas: todo dependerá de lo que se vaya a mostrar en la pantalla y de la capacidad del teléfono para escalarlo (si es que finalmente hay que escalarlo). Solo unos pocos juegos en Android tienen 120Hz nativos por ahora.

Ten en cuenta que los nuevos iPhones tienen una frecuencia de muestreo táctil de 120Hz, pero una frecuencia de visualización de 60Hz. Es decir, pueden aceptar la entrada táctil a 120 veces por segundo, pero solo pueden dibujarla a la mitad de esa velocidad. Sin embargo, los iPad Pros más recientes (2018) tienen una tasa de actualización real de 120Hz para que puedas usar el Apple Pencil en toda su plenitud.

Advertisement

El OnePlus 7 Pro es otro teléfono con una tasa de refresco mayo a lo habitual: alcanza hasta 90Hz. Hay una diferencia radical en cuanto a la fluidez de los menús y la suavidad del desplazamiento, y puede ser una de las formas en que los terminales traten de destacar frente a sus rivales en los próximos años.

No importa qué tipo de dispositivo estés comprando, nunca pases por alto esta característica.

Share This Story